Resultados IV Premio internacional Tragaluz de ilustración

Hasta el 15 de agosto estuvo abierta la recepción de propuestas de la cuarta versión del premio de ilustración, una convocatoria bianual de la que nos valemos para encontrar nuevos artistas con el propósito de publicarlos. Los números que empezaron a aflorar desde el cierre nos dejaron estupefactos: procedentes de 30 países, habían llegado a nuestras manos 900 propuestas. A partir de ese día nos dedicamos a la tarea ardua y emocionante de revisar todos los archivos en fila, en busca de la propuesta ganadora.

¿Qué queríamos encontrar? Podríamos decir que una cuota de sorpresa, originalidad, estilo, sensibilidad y riesgo. Y la encontramos muchas veces en medio de ese panorama rico y diverso conformado por ilustradores de países como Rusia, Bulgaria, Italia, Alemania, Suecia, Irán, Pakistán, Brasil, Venezuela, Chile y Colombia, por mencionar solo algunos. Lo hacemos también con la intención de demostrar cuán lejos llegó nuestro llamado y lo contentos que nos hace sentir que haya encontrado eco en lugares tan distantes. No es difícil imaginarse que por cuenta de este concurso muchos ilustradores del mundo se enteraron que existe una ciudad llamada Medellín, en Colombia, desde la que apostamos por los libros.

Los encargados de deliberar fuimos los integrantes del comité editorial de Tragaluz. Pensando en que el ganador se convertirá en un nuevo autor de la editorial, lo rastreamos imaginándonos cómo se vería esa nueva firma en el paisaje de nuestros libros. Ante la cantidad y calidad de las propuestas, la primera decisión que tomamos fue seleccionar una lista de 10 finalistas, incluyendo al ganador, para celebrar el hallazgo de estos nuevos artistas que, en un futuro, bien podrán publicar con nosotros. Tres de ellos son colombianos, dos de Irán y los demás de España, Rusia, Bolivia, Inglaterra y China.

FINALISTAS

Romanet Zárate Márquez, Bolivia

NOE


Felipe Rodríguez de la Rosa, Colombia

nubes


Sally Walker, Inglaterra

SallyWalker_London


Simiao Wang, China

SimiaoWang_Illustration_When-Lilacs-Last-in-the-Dooryard-Bloom'd


Andrés Felipe Soto Niño, Colombia

Traicion


Olga Salamatova, Rusia

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Maedeh Asgharour, Irán

Maedeh-Asgharour


Anna Aparicio Català, España

Anna_aparicio_tragaluz_2017_casa_tomada


Armando Moncada, Colombia


Dicho todo esto, es hora de anunciar al ganador. El artista elegido es Mohammad Barrangi Fashtami (29) de Irán con su ilustración Sucesión de vida, inspirada en un texto de la argentina Mariel Zucchi.

Life-succession-Mohammad-Barrangi-Fashtami

Captura de pantalla 2017-09-15 a la(s) 9.47.19 a.m.

Sobre las razones que nos inspiraron para elegirlo, debemos mencionar lo mucho que nos impactó la potencia que tiene esta imagen para hacernos viajar, llevarnos a otro país, a otra cultura, todo en unos cuantos trazos. Esta posibilidad la vuelve arte, la reviste de literatura. Sumergidos en ese movimiento de emociones, llegamos a un lugar distante que también tiene que ver con la lejanía en el tiempo: su materialidad invoca lo ancestral, las primeras técnicas de dibujo e impresión, el margen de error de la manualidad, la maestría de quien se enfrenta al papel y la tinta y los convence de confabularse a favor de las historias. Es, en esa medida, un homenaje al libro como objeto, como vehículo de conocimiento que ha atravesado siglos y siglos, sin haber sido superado por ningún otro dispositivo capaz como él de llevar con fidelidad las imágenes y las palabras a todos los rincones del planeta.

Es esa pátina del correr de los años y la sensación de que es una obra con el mérito de haber sobrevivido al trajín de pasar de mano en mano, las que nos hicieron sentir que habíamos encontrado un tesoro, un documento único, una pieza testigo de un mundo ajeno que logra ser comprensible a nuestra mirada. Interpretamos las figuras para saber que se trata de una escena en la que hay celebración, juego y carnaval, y al mismo tiempo hay grafías que se nos escapan y no por eso dejan de ser evocadoras. Los colores y la composición nos hablan de un artista que controla los aspectos técnicos de su oficio y los lleva más allá, aventurándose con formas gráficas de narrar. También da cuenta de esto el hecho de que haya propuesto un relato complementario al texto y no se haya restringido a dibujar, en un nivel literal, lo que la historia sugería. La obra se puede disfrutar como una pieza independiente, aunque acompañada del texto se enriquece y multiplica. El resultado final es una impresión llena de sentimientos que llega y emociona por igual a todos los públicos, sin dejar a nadie por fuera.

El próximo año tendremos un proyecto pensado por Tragaluz en compañía de este nuevo artista. A Mohammad Barrangi, felicitaciones. Y a los demás participantes, gracias infinitas por alimentar esta convocatoria con su talento.

Los agradecimientos también van para cooperativa Confiar, patrocinadores y amigos de esta iniciativa que nos está permitiendo contar otras historias del país en todo el mundo.

¡Hasta 2019!

 

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