Nueve editores que admiramos

El trabajo editorial, como lo entendemos en Tragaluz, siempre es un trabajo en equipo. Además de estar en contacto permanente con creadores, lectores, impresores, distribuidores o libreros, necesitamos encontrarnos y aprender de otros editores. Esta lista es un homenaje a nueve editores que admiramos y que han influenciado nuestra labor en los nueve años de Tragaluz. Pueden sumergirse en sus catálogos con la confianza de que encontrarán algo que les cambiará la vida.

 

Casciari - TragaluzHernán Casciari (Orsai)

A Casciari los malos editores lo obligaron a convertirse en uno. Cansado de perderle la pista a sus libros, de no poder conversar con los lectores, de recibir regalías minúsculas y mentirosas, decidió involucrarse con la edición en papel. Antes había sido autor de blogs que terminaron por convertirse en novelas. Cuando decidió dar el salto hacia la edición impresa de manera independiente, dirigió la revista Orsai –que prescindía de anuncios comerciales– y publicó libros que se vendían sin intermediarios. Además, liberó en la web la versión digital de los suyos. Es por todo esto que nos gusta: Casciari no tiene miedo de arriesgarse, y en el camino revoluciona los modelos editoriales.

“Generalmente, cuando uno emprende un proyecto editorial, lo primero que surge es cómo hacerlo rentable, y nosotros lo primero que planteamos fue cómo hacerlo divertido, cómo hacer para que absolutamente nada nos cortara el camino de la diversión”.

 

 

Manuel Borrás (Pre-Textos)

En 1976, junto a otros dos amigos, Manuel Borrás fundó Pre-Textos. Hoy, 1.500 libros después, los tres fundadores siguen unidos en el proyecto. Conocimos a Borrás en la Feria del Libro de Bogotá en 2012, y nos encantó su autenticidad, su amor por la edición. Borrás ha publicado muchos autores que nos han guiado como lectores (Pessoa, Bonnefoy, Canetti), y su trabajo ha sido fundamental para trazar un puente entre autores y lectores de España y Latinoamérica. En los días en que lo conocimos, Borrás nos escribió unas palabras que definen brevemente el oficio del editor que queremos ser:

“Siempre sostuve la teoría de que un libro bello podía salvar una vida. Lo he comprobado a lo largo de mi vida en múltiples ocasiones. Ese es nuestro destino y esa es también nuestra responsabilidad”.

 

 

 

Vallcorba - TragaluzJaume Vallcorba (Acantilado y Quaderns Crema)

Vallcorba era el ejemplo perfecto de un editor que, pese a su experiencia, nunca perdió la capacidad de asombro que le daba amar lo que hacía. Eso hizo que recuperara clásicos que habían caído en el olvido y que descubriera autores que se convertirían en referentes mundiales. Uno de sus sellos era Acantilado y el otro Quaderns Crema, que publica en catalán.  Al leer las entrevistas que dio a lo largo de su vida, nos dimos cuenta de que compartimos muchas de sus ideas acerca del trabajo cuidadoso del editor, que va desde la concepción del libro hasta su distribución.

“Estoy convencido de que un libro es capaz de modificar a su lector por el simple hecho de haberlo leído; que puede cambiar, en el lector, algo importante”.

 

Jacobo Siruela - TragaluzJacobo Siruela (Atalanta)

Lo que más nos gusta de Jacobo Siruela es que en todos sus libros se siente el placer de editar. Fundó y dirigió la editorial Siruela entre 1982 y 2004, donde elaboró un catálogo impecable, coherente, en el que la calidad de los textos y del diseño siempre fue más relevante que los parámetros del mercado. En 2005, luego de vender Siruela, fundó Atalanta, una editorial basada en un trabajo excepcional de investigación cultural. Jacobo Siruela es un lector magnífico, condición indispensable para ser buen editor.

“Dedicar todo el tiempo que requiera cada uno de los libros en su realización, en lugar del menos posible ‘porque es más rentable’”.

 

 

Maria Osorio - TragaluzMaría Osorio (Babel libros)

Cuando se habla de literatura infantil en Colombia su nombre es imprescindible porque ha sido una de sus promotoras más importantes. Pero, en este caso, el mérito de María que más nos interesa resaltar es su confianza en el trabajo en equipo. De ella aprendimos que las ideas siempre mejoran cuando existe un grupo de personas creativas poniéndolas a prueba. En otras palabras, María es una persona generosa que ha dejado en claro que su compromiso con la literatura no tiene límites. Eso lo demuestra su proyecto editorial, Babel libros, que también hace las veces de distribuidora, librería especializada y biblioteca para niños.

“No sé si sea buen negocio vender libros en alguna parte del mundo. Cuando uno se mete en este ‘negocio’ no piensa en el negocio sino en el trabajo. Por lo general lo hacemos porque nos gusta”.

 

William Shawn - TragaluzWilliam Shawn (The New Yorker)

William Shawn fue el editor de la revista The New Yorker durante 35 años. Es el modelo del editor artista, del editor invisible. Era reservado, silencioso y evitaba las reuniones con muchas personas al tiempo, sin embargo, dejó una marca inconfundible en los escritos que publicó. Su método de editar empezaba con una revisión meticulosa de cada elemento del texto, rayones y anotaciones que luego enviaba al autor para discutirlas con él. Lo admiramos porque, más allá de definir el estilo de The New Yorker, Shawn es un ejemplo de buen gusto, humildad, humanidad y disciplina en la edición.

“Quedarse corto de perfección es un proceso que nunca termina”.

 

 

Jorge Herralde - TragaluzJorge Herralde (Anagrama)

Gracias a la voluntad férrea de Jorge Herralde llegaron a nuestras manos autores que ahora nos parecen imprescindibles. Bukowski, Tabucchi,  Vila–Matas, Nettel y por supuesto Bolaño, son solo algunos de los nombres que hacen parte de la brillante colección de Anagrama, que tiene más de 2.500 títulos. Además del empeño de Herralde por encontrar narradores geniales, es admirable cómo su editorial ha sobrevivido a los embates de la crisis del sector, especialmente en España. Su pasión le ha ayudado a superar todas las adversidades del mercado y salir adelante con una selección impecable.

“Un editor, y aquí me refiero a una raza particular de editores para quienes lo único sagrado es la coherencia de su catálogo, tiene que intentar ser un experto en conciliar paradojas”.

 

 

 

Margarita Valencia - TragaluzMargarita Valencia (Independiente)

Esta editora colombiana es la hija del también editor Carlos Valencia, una influencia indudable en su labor, a la que se dedicó por vocación y profesión. Margarita Valencia retomó el trabajo de su padre e hizo un fondo de literatura infantil muy importante que nos gustaría rescatar. Cuando nos piden que recomendemos a alguien que sepa mucho de edición en el país, recomendamos a Margarita. Tiene muy buen olfato editorial. Ahora, desde el periodismo, ella es un referente para conocer nuevos autores y editoriales que empiezan un camino prometedor en diferentes partes del mundo.

“Los desafíos del editor de hoy son los mismos que los del editor del pasado: lograr que todos los libros encuentren a todos sus lectores”.

 

Antonio Ventura - TragaluzAntonio Ventura (El jinete azul)

Al igual que en Tragaluz, todo lo que Antonio Ventura ha publicado en la editorial El jinete azul está tocado por la poesía. Ventura tiene una experiencia amplia en literatura infantil, y combina siempre texto e imágenes, hasta en los libros más sencillos. La selección de sus títulos es coherente con ese principio, y por eso nos gustan tanto. Brigit, historia de una muerte es uno de nuestros libros favoritos.

“Creo en la pasión de las personas cuando hacen una obra honesta”

 

 

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