La FILBo cada vez mejor

Es la séptima vez que Tragaluz editores participa en la feria del libro de Bogotá. Un piso de grama y una imagen del Jardín Botánico de Medellín, animada por los personajes de nuestros libros fue la atmósfera del stand este año.

Como siempre estábamos a la expectativa de lo que podría pasar. Nuestro aporte a lo novedoso fueron cuatro títulos; una novela infantil, Johnny y el mar, de la escritora Melba Escobar; un segundo libro, ilustrado, del autor Afonso Cruz, La contradicción humana; Los demonios caca, de la ilustradora belga Fabienne Loodts; y un divertido libro para niños, Cuaderno de vacaciones, de Carlos Grassa Toro con el ilustrador Isidro Ferrer.

Por otro lado la feria nos sorprendía con la presencia del invitado de este año, Perú. En 2013 Portugal había marcado un nivel muy alto: literatura, gastronomía, ilustración, música, muchísimos invitados y un pabellón que nos hacía sentir en el mar. Este año Perú no se quedó atrás, pasamos del mar a una ambiente si se quiere más andino. Un panorama completo de un país con su herencia indígena, sus tejidos. Una exposición de fotografías que nos solo nos contaban de su cotidianidad sino de la belleza de su paisaje y una librería con una muestra completa de voces que aún nos esperan para ser leídas. Además de los distintos lugares para degustar las delicias de la comida peruana. La cultura del país vecino se quedó con nosotros, aún sentimos la musicalidad de la poesía del escritor Eduardo Chirinos y la calidad de las publicaciones de la editorial Polifonía, dedicada hasta el momento a la literatura infantil.

Nos encantó también la visita de escritoras chilenas, entre ellas, Sara Bertrand a quien muy pronto estaremos publicando. Mientras todo esto sucedía en la feria, los libros de Tragaluz se vendían acompañados de rostros de felicidad y nosotros nos alimentábamos de la mirada de los lectores, de sus comentarios y sugerencias.

El más vendido fue la novela Johnny y el mar, luego Los sabores de la casa, a este le siguieron Cuaderno de vacaciones, Los demonios caca y Conquistadores en el Nuevo Mundo. Estos fueron los cinco más vendidos de Tragaluz en un fondo que ya alcanza 60 títulos.

La feria de Bogotá sigue siendo para nosotros el evento más importante del año, es la oportunidad para hacer nuevos contactos, tanto nacionales como internacionales. Es un espacio para presentarnos y darnos a conocer entre aquellos para los que el nombre de Tragaluz todavía es nuevo.

Se terminó esta feria con un balance positivo y desde ya empezamos a planear y soñar con la que viene, la feria del 2015.