Programa tus compras para recibirlas 1 semana después. / / Por la contingencia de salud, las entregas pueden tardar un poco más de lo normal.

Hace un año

 

Hace un año abrimos al público las puertas de Casa Tragaluz. Era el principio de esa aventura que soñábamos y que se vio materializada en una construcción de tres pisos con gente dispuesta a recibir, a oír, a compartir. Un café, un patio, una sala para el arte de la ilustración, la editorial, un espacio de trabajo compartido y una zona para talleres componen esta propuesta que se dispone a ser un lugar de encuentro, de creación. Poco a poco llegaron visitantes, desde vecinos y amigos que hacen parte de nuestra comunidad hasta extranjeros de todas las latitudes. Cualquier motivo era una buena disculpa para ir a Casa Tragaluz: un reencuentro, la conversación sobre un nuevo proyecto, el lanzamiento de un libro, un concierto, una exposición de un creador local.

Hoy todos nos vemos en una realidad diferente que nos ha obligado a pensar, a pensarnos. Y recordamos cómo Tragaluz mutó de editorial a centro cultural. El reto del momento es ir más allá del espacio físico y acompañar a nuestros seguidores desde la virtualidad. La librería del café, que lentamente se convirtió en la vitrina de editoriales independientes antioqueñas, ahora se traslada a nuestra página web creciendo su oferta. Encontramos allí muchos sellos que publican desde literatura infantil, narrativa, poesía, dramaturgia hasta ensayo. Editoriales que, a través de su labor, dan visibilidad a escritores e ilustradores, en su mayoría colombianos.

Continuamos con los servicios editoriales que desde el primer día nos han acompañado. Nos parece tan importante trabajar con esa gran empresa que cumple 70 años como con el señor de la esquina que quiere dejar plasmadas, en una publicación, las memorias de su vida para su familia y sus amigos. Con el mismo cuidado que desarrollamos esos libros ilustrados que nos han hecho merecedores de premios a nivel nacional e internacional, trabajamos los demás proyectos.

El Club del Jazz, desde su canal de YouTube, sigue siendo nuestro aliado, no solo los jueves en la noche con la transmisión de las jam sessions, sino también los últimos sábados de cada mes con sus tertulias. Y vienen en camino proyectos digitales que ahora nos ocupan día y noche con la esperanza de sorprender a los lectores con algo novedoso.

Seguimos siendo ojos y oídos para esas ideas que pueden encontrar tantas formas de expresión en la Casa Tragaluz.

Estamos hibernando y en medio del encierro reconocemos a esos otros a quienes nos debemos. Casa Tragaluz es comunidad, es solidaridad, su fortaleza está en el trabajo conjunto donde todos ponemos un poco para luego asombrarnos con una construcción que nos hace mejores personas. Hoy, desde lo digital, nos encontramos día a día, nos recordamos lo que hemos hecho durante años y que no pierde vigencia. No hacemos productos desechables, nacimos para recordar eso que ya sabemos: somos seres humanos. Borges decía algo así: un buen poema es ese que te recuerda algo esencial, que te hace caer en la cuenta. Y Casa Tragaluz quiere eso, hacernos caer en la cuenta que somos muchos, distintos, con ideas, proyectos y pensamientos, y quiere decirnos que somos palabra e imagen, pero también somos más que eso.

 

0 Comentarios

Dejar una respuesta