Ganadores 2º concurso de escritura Tragaluz alimón

Acta-de-resultados_Alimon_Tragaluz

El resultado de la convocatoria de escritura Tragaluz Alimón nos dejó sorprendidos: llegaron cerca de 120 trabajos. No esperábamos tantos. La emoción de lo que estaba por venir aumentó desde el día de cierre. En octubre hemos leído cada texto recibido con la expectativa de encontrar una pareja de autores que se convirtiera en la primera en firmar un libro Tragaluz escrito a cuatro manos.

Finalmente, el 30 de octubre, tres miembros del equipo (Pilar Gutiérrez, Juan Carlos Restrepo y Daniela Gómez), nos reunimos para conversar sobre los hallazgos. No sobra aclarar que la elección fue subjetiva. Nos pusimos en el papel de ser lectores ávidos de encontrar una propuesta que nos encantara y que estuviera acorde con los criterios editoriales de Tragaluz.

Vale mencionar lo bien escritas que estaban muchas obras. Y aunque los temas y los enfoques no estén en sintonía con la estética de los libros que publicamos, nos alegró mucho leerlos y saber que hay escritores talentosos en muchas partes del mundo interesados en trabajar con nosotros.

Por supuesto, para el fallo tuvimos presente que se trataba de elegir entre textos escritos a cuatro manos, así que le prestamos mucha atención a la fluidez de la narración para determinar cuán exitoso había sido el trabajo en equipo. Cuando se escribe al alimón debe parecer que escribe una sola persona, porque lo realmente interesante es lograr que las inteligencias se fundan en una sola y el lector se encuentre con una narración coherente y limpia.

 

Luego de conversar, esto fue lo que decidimos:

  1. La obra ganadora del concurso de escritura Tragaluz alimón es el cuento titulado Nuestro gordo, firmado con el seudónimo Telma & Louis. Los autores son Sara Bertrand de Chile y Francisco Montaña de Colombia.

Estas son las razones que nos llevaron a elegirlo:

· El cuento, de estructura clásica, es fácil de leer. Tiene un planteamiento, un nudo y un desenlace. Esto le permite al lector avanzar por la historia con las preguntas adecuadas (¿qué va a pasar?) y dejarse llevar por el flujo de los acontecimientos que presentan los autores.

· El tono del relato logra mantener la tensión a través de todas las páginas. No le sobra ni le falta un párrafo.

· La construcción de los personajes es memorable: los vemos, los sentimos, los queremos, los odiamos, nos reímos y hasta queremos abrazarlos. Esto indica que entrañan una gran complejidad. Cada uno de ellos es capaz de ser solidario y egoísta o compasivo y cruel. El tono de la escritura refleja esos universos y produce que la realidad del cuento, que no está exenta de oscuridad, esté al mismo tiempo llena de belleza.

· Está narrado en la primera persona del plural. Esto nos llamó mucho la atención porque no es común. Además, cumplía una doble función: como lectores, nos hacía imaginar que estábamos al interior de la trama, acompañando a los personajes en sus aventuras. El “nosotros” nos invitaba a seguirlos. Y como jurados, nos hizo sentir que había dos escritores detrás de la historia, viviéndola juntos.

· Consigue hablar con sencillez y originalidad del tema de los libros. Nuestro gordo habla de la lectura, la escritura, la vocación y la creatividad de una manera en la que no solo nos hace sentir identificados, sino que logra condensar cómo muchas veces el arte nace de circunstancias adversas donde parecería inútil dedicarse a él, pero justo por eso es necesario insistir. En otras palabras, es una reflexión sobre la literatura como método de supervivencia.

· Es juguetón y cinematográfico: tiene humor, y a su vez hace aparecer imágenes inolvidables, por ejemplo, con personajes femeninos al mejor estilo de las películas de Fellini. Esto hizo que inmediatamente nos imagináramos las ilustraciones que deben acompañar el relato, un aspecto que es vital en nuestros libros.

  1. También queremos resaltar dos obras finalistas que sobresalieron por su calidad y originalidad. Una de ellas se titula Casi una fábula, firmada con el seudónimo Ruboricidio S.A. Los autores son Ángela Blanco y Darío Rodríguez, de Colombia. Este texto nos puso a reflexionar con un tono y unas ideas cercanas al ya clásico Bartleby, el escribiente de Herman Melville.
  2. El segundo finalista fue Mi hermana Juana y las ballenas del fin del mundo, obra firmada con el seudónimo Oliverio del Toro. Los autores detrás del cuento son Juliana Muñoz Toro y Julián Mora Oberlaender. Nos encantó encontrar un relato que se interesa por explorar los sentimientos de los niños en medio de una aventura que les va a cambiar la vida.

Como les habíamos contado en las bases del concurso, la pareja ganadora recibirá como premio la oportunidad de firmar un contrato con nosotros para la publicación del libro. A partir del próximo año empezaremos a trabajar en el proyecto. Desde ya imaginamos que será grandioso.

Y para concluir, queremos decirles que nos dio mucha alegría recibir sus correos y leer sus propuestas. Vienen más concursos: no dejen de participar porque es una oportunidad de aprender, para ustedes y para nosotros. El próximo será de ilustración y dentro de dos años volveremos con el de escritura. Además, quién sabe qué reglas se nos ocurrirán. Les prometemos, eso sí, que será divertido.

 

Alimon_Tragaluz_p