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Dos ilustradores, dos ganadores

Eliza y SamDesde el comienzo de Tragaluz teníamos una clara predilección por los libros ilustrados; nuestro primer título publicado fue “Tres poemas ilustrados”, una combinación poderosísima de las letras de Jaime Jaramillo Escobar y los dibujos de José Antonio Suárez. De ahí que decidiéramos iniciar nuestro camino en los concursos con una convocatoria para ilustradores. Desde entonces la abrimos cada dos años (2011, 2013, 2015), y de esta forma podemos intercalarla con los concursos de escritura (2012, 2014).

En 2011 propusimos que los participantes intervinieran una ilustración de José Antonio Suárez para un libro sobre la Expedición Botánica. Entre las propuestas que llegaron, elegimos los 15 trabajos que más nos gustaron, publicamos un libro e hicimos exposiciones paralelas en Medellín y Bogotá.

Samuel Castaño es el autor de una de las ilustraciones escogidas en esa primera versión del premio.

—Para mí fue muy satisfactorio quedar seleccionado entre tantas propuestas. Ese tipo de cosas dan seguridad y ánimo para seguir dibujando y haciendo cosas. Además, me acerqué a la editorial. También fue bueno conocer a los otros ilustradores con los que compartí el premio —dice Samuel.

En la segunda versión del premio, ocurrida en 2013, liberamos un fragmento de “Johnny y el mar”, una novela para jóvenes, con la idea de recibir propuestas que nos permitieran encontrar un ilustrador para todo el libro. Samuel volvió a participar, pero esa vez no ganó.

—Al recibir la noticia sí me dio algo de tristeza por el esfuerzo que le había puesto a las piezas, uno se ilusiona. Pero me di cuenta de que el trabajo no se perdía y era un muy buen ejercicio. Además, cuando vi la propuesta ganadora me di cuenta de que era la adecuada y funcionaba más para esa historia que la mía.

sam propuesta Tragaluz

Propuesta de Samuel Castaño para la primera versión del premio Tragaluz

De todas formas, el puente estaba tendido. Samuel siguió trabajando y nos mantuvo al tanto de sus proyectos hasta que llegó el libro perfecto para él. “Mil orejas”, escrito por Pilar Gutiérrez, habla sobre las formas alternativas como “escuchan” las personas sordas. El relato necesitaba una interpretación gráfica igual de poética que la prosa y supimos que en sus manos se podría convertir en algo memorable. Unos meses después de haber sido publicado, el libro recibió una mención de honor en la categoría New Horizons del Bologna Ragazzi Award que se entrega en la Feria del Libro Infantil de Bolonia, Italia, el evento más importante en el sector de la literatura infantil.

Menos de un año después, Samuel ilustró el primer ensayo literario que publicamos en Tragaluz. Se trata de “Jumma de Maqroll el Gaviero”, un texto escrito por Antonio García Ángel para explorar la sabiduría etílica de Álvaro Mutis y sus rituales de bebedor experto.

Para resumir, diremos que la experiencia de trabajar con Samuel ha sido tan grata que promete prolongarse mucho más. En este momento tenemos con él varios proyectos en curso, y todo gracias a su decisión de participar en las convocatorias.

—Yo creo que uno debe participar en un concurso con la mentalidad de que es una excusa o una oportunidad para hacer algo y ponerse un reto real. Ganar está muy bien, pero no se puede pensar y trabajar solo para eso, porque las posibilidades de decepcionarse son muy altas —dice Samuel—. Yo participé en el concurso pasado y no gané, por ejemplo, pero fue un paso, un acercamiento importante a lo que quería lograr.

 

Y repetimos

Para la segunda edición del concurso cambiamos las reglas: esa vez íbamos en busca de un artista que ilustrara un texto ya terminado y en lista de espera para salir a la luz. La autora era la escritora caleña Melba Escobar, pero no lo revelamos. Es más: extendimos el misterio y solo publicamos dos escenas de la obra. La propuesta ganadora fue la de Elizabeth Builes.

—La principal razón que me llevó a presentarme a la convocatoria fue el gusto por el trabajo que realiza Tragaluz. Conocía la editorial desde hacía un tiempo y me animaba bastante la posibilidad. Por otra parte, era un reto y una apuesta que quería tomar con mi carrera y mi trabajo. No había participado en muchos concursos y esa era una muy buena oportunidad para exigirme y ponerme a prueba.

Eli propuesta Tragaluz

Ilustración enviada por Elizabeth Builes para la segunda versión del premio.

Johnny y el mar” fue la primera experiencia de Elizabeth ilustrando un libro. La historia ocurre entre Johnny, un ex marinero convertido en ermitaño, y Pedro, un niño de la ciudad ansioso por conocer el mar.

—El proceso fue bastante enriquecedor y divertido —dice Elizabeth—. De parte de la editorial sentí mucha libertad creativa a la hora de proponer ideas y presentarles los bocetos. En ningún momento sentí presión por los tiempos de entrega, teniendo en cuenta que durante el proceso de ilustración estaba  trabajando tiempo completo en el herbario de la Universidad de Antioquia. El equipo de la editorial fue muy comprensivo y respetuoso con los horarios de reuniones y entregas. Fue un trabajo tranquilo y a buen ritmo.

A partir de su debut, Elizabeth ha recibido muchas propuestas que le permiten dedicarse enteramente a ilustrar. Los pedidos vienen en su mayoría de revistas culturales, pero también de otras editoriales. Después de “Johnny y el mar”, participó en el libro “Una pequeña historia de amor” publicado por Alfaguara.

Al igual que en el caso Samuel, actualmente trabajamos con Elizabeth en la creación de otros libros del sello Tragaluz.

—Pienso que los concursos son una forma de apostar por el propio trabajo y darlo a conocer, son una plataforma para crecer profesionalmente. Por eso recomiendo participar en aquellos con los que nos sintamos identificados y en los que realmente disfrutemos el proceso. Aunque la propuesta que presentemos no quede seleccionada, lo que importa son el reto y la exigencia, eso es lo enriquecedor. Si bien podemos no ganar, otras personas van a conocer nuestro trabajo y alguna oportunidad puede surgir. Si no nos presentamos, no se dará ni la posibilidad de ganar ni otras oportunidades derivadas del concurso.

 

En 2015 volvemos con más

La convocatoria de este año estará abierta hasta el próximo 30 de agosto, y a diferencia de las versiones anteriores, recibiremos propuestas de artistas de todo el mundo.

Por supuesto, confiamos en que otra vez llegarán propuestas de ilustradores geniales y eso significará el comienzo de una relación bastante productiva en términos editoriales.

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