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Detrás de la poesía

La poesía es una de las formas literarias más antiguas  para comprender las honduras de la existencia y la naturaleza del mundo. Quizá existan tantos escritos poéticos como personas. Después de todo, es un ejercicio tan íntimo que muchos poemas han de haberse quedado guardados o navegan sin rumbo entre un pequeño grupo de lectores. 

Hoy, en el Día Mundial de la Poesía, queremos compartir cinco de los libros más recientes de Tragaluz dedicados a este género. Una actualización necesaria tanto si los tienen dormidos en sus bibliotecas como si no los conocían. Poesía, ¡felices días para tus lectores!

Arte poética

Escribir un poema
es como atrapar un pez
con las manos
jamás he pescado de esta manera
pero puedo hablar así
sé que no todo lo que agarran las manos
es pez
el pez se resiste
intenta escaparse
se escapa
yo persisto
lucho cuerpo a cuerpo
con el pez
o morimos los dos
o nos salvamos los dos
tengo que estar atenta
tengo miedo de no llegar al fin
es una cuestión de vida o muerte
cuando llego al final
descubro que necesité atrapar al pez
para librarme del pez
me libro del pez con un alivio
que no sé expresar.

Lecciones 1

Primera lección: la poesía es un camino alrededor
                                                              de un silencio.

Y no hay luz / pero la claridad te acompaña. Y no hay
  espacio / pero reconoces a otros y al mismo camino.

Y no hay regreso / pero es de regreso. Y no hay tiempo /
                                           pero sientes un reloj que corre
                               palabra a palabra
y corre para medir tus sueños.

Y no hay final / pero siempre comienzas y siempre
                                                                       terminas:

lección sin escuela o diplomas

sin valor o presencia.

Cotidiana

Un gesto amargo se desprende de mi boca, rueda por las calles, desaparece. En algún lugar, alguien cultiva espejos para borrarlo todo. Su oficio reverbera en cada sílaba de aire. 

Vivir es una extraña condición de la muerte. Yo la llevo conmigo, pero no pesa en mi cuerpo su luna espectral. 

En cada rostro reflejado un nombre se diluye. Ruego para que el mío permanezca indescifrable.

“      ”

Algunos
jóvenes en Medellín
siempre están puestos
entre comillas,
indecisos,
frágiles,

                                                      transitorios.
               Nunca son una certeza
absoluta.

Volando en sus motocicletas
hacia el vacío de significado.

El gran texto de la ciudad también
está lleno de tachones.

El poema 

El poema es un ejercicio de disidencia, una profesión de incredulidad en la omnipotencia de lo visible, de lo estable, de lo aprehendido. El poema es una forma de apostasía. No hay poema verdadero que no convierta al sujeto en forajido. El poema obliga a pernoctar en la soledad de los bosques, en campos nevados, por orillas intactas. ¿Qué otra verdad existe en el mundo más allá de aquella que no pertenece a este mundo? El poema no busca lo inexpresable: no hay piadoso que, en la agitación de su piedad, no lo busque. El poema rechaza lo inexpresable. El poema no alcanza esa pureza que fascina al mundo. El poema abraza precisamente esa impureza que el mundo repudia.