B L O G

  • Redime los bonos de lectura Comfama en los libros de Tragaluz Editores

    Como todos los años, abril es el Mes del libro y queremos celebrarlo compartiendo con ustedes, los lectores. Una vez más la caja de compensación familiar Comfama ha generado bonos de lectura para que sus afiliados puedan comprar libros a un menor precio, entre ellos los de Tragaluz. Si bien los bonos ya se han agotado, a continuación les contamos qué deben hacer para redimir el bono en nuestros títulos.

     

    1. Tener el bono de Comfama a la mano.
    2. Selecciona uno o varios libros con un valor igual o superior a $50.000 en libros editados exclusivamente por Tragaluz, los cuales podrán ver haciendo clic aquí. No aplica para el resto de editoriales de la Librería Casa Tragaluz.
    3. Deben estar seguros de redimir el bono con nosotros. Una vez lo activemos solo podrá usarse en la compra de los libros de Tragaluz*.
    4. Enviar al correo [email protected] los siguientes datos:

    • Nombre completo.
    • Número de cédula.
    • Foto de la cédula.
    • Correo electrónico.
    • Celular.
    • Títulos de los libros que quieres comprar
    • Valor del bono.
    • PDF del bono de Comfama.

    El bono solo se puede usar una vez y de manera individual, es decir, que no será posible acumular su valor de descuento con otro bono. Los datos serán usados exclusivamente en el proceso de verificación y compra de los libros.

    5. Les enviaremos un mensaje vía correo electrónico con la confirmación de la activación del bono y la información necesaria para realizar una transferencia bancaria para el pago de los libros.

    El envío se entregará en el lapso de (7) días hábiles a partir de la compra de los libros.

     

    *Aplica para títulos seleccionado de Tragaluz Editores 

  • Preinscripción para la convocatoria del Diplomado virtual en ilustración: Arte, oficio y profesión

     

    “¿Y para cuándo los de Bogotá?” “Vivo en Canadá. ¿Hay posibilidad de hacer el diplomado desde aquí?” “Quiero inscribirme pero no estoy afiliado a una caja de compensación”.

    Durante las convocatorias anteriores del Diplomado en ilustración: Arte, oficio y profesión, recibimos mensajes de ilustradores que nos sugerían modificar las condiciones de participación a un mayor público, sin importar el lugar del mundo donde se encuentren o si pertenecen a una caja de compensación.

    Desde Comfenalco y Tragaluz trabajamos en esa posibilidad y construimos una versión del diplomado para todos los que no pudieron acceder a las ediciones pasadas. La idea es la misma: dar a conocer los diferentes campos de acción, las técnicas y los conocimientos necesarios para que los creadores puedan hacer de la ilustración una profesión.

    Deben tener en cuenta que el diligenciamiento del formulario de preinscripción no implica una matrícula ni asegura un cupo dentro de la convocatoria. La preinscripción estará abierta hasta el 30 de abril de 2021. La convocatoria oficial al diplomado se abrirá una vez se llegue al número mínimo de preinscritos, el cual es de 35 personas.

     

    ¿Qué módulos tiene el diplomado?

    • Historia de la ilustración: contexto, funciones e impacto de la imagen.
    • Cómo muestro y vendo mi trabajo: manejo de portafolio, presentación de los ámbitos profesionales: editorial, empresarial, textil, ferias, exposiciones y galerías.
    • 
    Quién me puede contratar: formatos, muestras, realización de muestreo o brief.
     
    Tipos de ilustrador y qué ofrecer: caligrafía, patrones, animación, infografía, ilustración narrativa, poética, artística y científica.
     
    Relación con el cliente: comunicación, cotización, contratación y derechos de autor.
     
    Producción: entrega de archivos, formatos, calidad y tamaño de ilustración, manejo de coor, impresión y terminados, finalización de artes, acabados especiales.
     
    Proyecto final.

     

    ¿Quiénes se pueden preinscribir?

    Es necesario rellenar el formulario de preinscripción y cumplir con los siguientes requisitos:

    Ser ilustrador o ilustradora.
    Hablar español, no importa el lugar de residencia.
    Tener 18 años o más.
    Tener acceso a internet y un dispositivo electrónico (PC, tablet o celular) para acudir a las sesiones virtuales.
    Manejar y disponer de las últimas versiones de los programas Adobe Photoshop e Illustrator.

     

    ¿Dónde me preinscribo?

    El formulario lo encuentran haciendo clic aquí. Deben tener en cuenta que su diligenciamiento no implica una matrícula ni asegura un cupo dentro de la convocatoria. 

    La inscripción al diplomado se abrirá una vez se llegue al número mínimo de preinscritos, el cual es de 35 personas.

     

    ¿Cuándo empieza el diplomado?

    El 26 de julio de 2021. El horario será los lunes, miércoles y viernes de 5:00 p.m. a 8:00 p.m. (hora colombiana) por la plataforma Microsoft Teams. El diplomado tendrá una duración de 120 horas.

     

    ¿Cuál será el valor del Diplomado en ilustración?

    No es necesario estar en una caja de compensación para acceder. Sin embargo, si se encuentran afiliados a Comfenalco podrán acceder a tarifas* especiales:

    • Tarifa A: $950.000 pesos colombianos. Corresponde a aquellas personas afiliadas a Comfenalco Antioquia cuyos ingresos sean de hasta dos salarios mínimos legales mensuales vigentes.

    • Tarifa B: 1.050.000 pesos colombianos. Corresponde a aquellas personas afiliadas a Comfenalco Antioquia cuyos ingresos sean de más de dos salarios mínimos legales mensuales vigentes y hasta cuatro salarios mínimos legales mensuales vigentes.

    • Tarifa C: 1.280.000 pesos colombianos. Corresponde a aquellas personas afiliadas a Comfenalco Antioquia cuyos ingresos sean de más de cuatro salarios mínimos legales mensuales vigentes

    • Tarifa D: 1.490.000 pesos colombianos. Corresponde a aquellas personas no afiliadas a Comfenalco Antioquia.

    *Estas tarifas se encuentran sujetas a cambio conforme lo establecido en el artículo 64 de la Ley 21 de 1982 y demás normativa aplicable.

    Para acceder de manera gratuita a este diplomado, la persona interesada debe

    Estar cesante. (Los requisitos que se deben acreditar son los contemplados en el artículo 13 de la ley 1636 de 2013).
     
    Ser mayor de edad (tener 18 años o más) acreditando esta calidad con cédula de ciudadanía o contraseña si se encuentra en trámite.
    Haber aprobado mínimo el 9° grado de escolaridad, presentar el correspondiente certificado.
     Haber cotizado en cualquier Caja de Compensación del departamento de Antioquia por lo menos 12 meses como «empleados», o mínimo 24 meses como «independientes», estos meses pueden haber sido continuos o discontinuos en los últimos tres años. Para validar este punto las personas pueden ingresar a: https://ruaf.sispro.gov.co/TerminosCondiciones.aspx
    • Inscribir su hoja de vida en la página del servicio público de empleo, a la cual pueden acceder a través del siguiente enlace: https://serviciodeempleo.gov.co/
    Tener disponibilidad para presentar entrevista de selección de la agencia de empleo.

    Al momento de la entrevista, contar con los documentos requeridos como cuenta de servicios públicos del lugar de residencia y documento de identidad. 

     

    ¿Cómo se certifica mi participación en el diplomado?

    Comfenalco Antioquia emite un certificado de asistencia de 120 horas al diplomado a quienes asistan mínimo al 80% de las horas del diplomado. Deben cumplir de manera satisfactoria las actividades planteadas durante la formación.

     

    Información relevante

    Nota 1: El diplomado tendrá apertura siempre y cuando se cumpla con el cupo mínimo de preinscritos establecido por Comfenalco.

    Nota 2: Las fechas, horarios y tarifas expuestos en esta preinscripción están sujetas a cambios.

    Nota 3: Esta pre inscripción no tiene costo ni es equivalente a la matrícula al diplomado.

  • “El teatro es el arte mirando al acontecimiento”: entrevista a Miguel Torres

    Foto: Carlos Duque

    Miguel Torres ha escrito diversos textos literarios sobre la historia de Colombia. La Toma del Palacio de Justicia, el magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán y la época de La Violencia llenan las páginas de ficción del escritor bogotano y completan, de alguna forma, el relato histórico del país. ¿Por qué es importante narrar la historia a través de la creación artística? ¿Qué retos enfrenta la publicación de obras dramáticas en Colombia? Sobre todos estos temas hemos hablado con Miguel Torres para celebrar el Día Mundial del Teatro.

     

    ¿Por qué es importante revisitar a través del teatro hechos históricos de los que ya se ha escrito tanto? 

    La mirada del artista sobre la realidad es distinta a la del historiador y a la de la historia, que es también distinta a la realidad. El teatro es el arte mirando al acontecimiento, a la historia desde el punto de vista artístico, desde la ficción. Estas realidades se cuentan de una forma que muchas veces se aproxima más a la verdad que la versión que mantiene la ‘historia oficial’. En Colombia ha habido una labor de ocultamiento de los acontecimientos más tremendos y bochornosos de su historia. Desde el 9 de abril de 1948, esta es la hora en que todavía hay impunidad sobre un hecho que marcó el comienzo del fracaso de este país, aún se mantiene en la penumbra.

    Las verdades “oficiales” distorsionan, ocultan y mienten acerca de lo que más nos puede avergonzar. El estado ha tenido mucho que ver con esta historia de sangre que tanto daño ha hecho a este país. El arte, desde la perspectiva del teatro y la literatura, muestra esa realidad de una manera que aproxima más al espectador a los hechos. Y eso ocurre porque el arte no tiene ningún interés en ocultar nada, al contrario, es una manera de comunicación que no tiene cortinas que tapen la verdad. Generalmente el artista no tiene una ideología que pretenda ocultar unas cosas y destacar otras, sino un punto de vista estético y la necesidad de pronunciarse sobre la historia.

    Se sabe más a través del arte, de la literatura, el teatro o la pintura que a través de los libros que nos van quedando de la historia. Muchas veces algunos historiadores quieren arrojar puntos de luz sobre el pasado, pero son escasos. Otros historiadores tienen ideologías, acuerdos de intereses ideológicos o partidistas, y la historia que escriben es sesgada. El teatro no tiene ese tipo de impedimentos o de intereses. La novela a partir de la ficción nos acerca muchísimo más a ciertos momentos de la historia y además ofrecen belleza, novedad. El arte transforma la mentalidad de espectador, narra la realidad de una manera distinta. Por eso es tan importante hacer arte, publicar teatro y publicar libros.

     

    ¿Cómo usar la ficción para contar un acontecimiento de la realidad?

    La Siempreviva, por ejemplo, se ocupa de este tremendo acontecimiento [la toma del Palacio de Justicia], que es una vergüenza para el país, y lo hace desde un punto de vista alejado. No trata de destacar la actitud de los que participaron en el asalto, es una mirada desde afuera y desde un punto de vista naturalmente crítico, sin entrada de ideologías. Las obras que ponen por encima del contenido la ideología del autor resultan en una cosa inútil, un arte menor.

     

    ¿Cómo ve el panorama de la dramaturgia actual en Colombia y su consecuente publicación?

    Hay una mirada un poco desde arriba hacia el teatro que también existe con la poesía, que es poco publicada. Naturalmente hay una preferencia por la novela, un género que desde las ventas tiene mucha más demanda que el teatro. Por una cuestión cultural y de educación, los niños comienzan leyendo cuentos, después de grandes empiezan a leer novelas, pero nunca los ponen a leer obras de teatro. Por eso la difusión de textos dramáticos es una labor realmente escasa. Hay más relación de la gente con la novela y las editoriales también la prefieren porque desde el punto de vista económico se vende mucho más que el teatro. Por eso  no tiene una gran distribución y es muy poco el teatro que se encuentra, salvo las obras de Shakespeare y otros clásicos. La que manda es la novela. Por otro lado, el Ministerio de Cultura también ha hecho una buena producción de obras de teatro y convocatorias de obras que se publican. Por ejemplo, la primera vez que se publicó La Siempreviva fue a través del ministerio.

     

    ¿Por qué el teatro es un género residual y aparentemente poco accesible para los lectores?

    El teatro se ha mirado siempre con cierta indiferencia. Es como si las editoriales lo consideraran un género menor. Sin embargo, el teatro forma parte de lo más grande de la literatura del mundo: el teatro griego, el teatro isabelino, Molière, los grandes autores del siglo XX… En Estados Unidos, por ejemplo, se habla a la par de novelistas y de dramaturgos, se les concede la misma importancia. Aquí se privilegia al novelista sobre el dramaturgo.

    La relación de la gente con el teatro ha sido muy distante y escasa. Claro que también se han hecho muchas conquistas. Hay obras que han tenido un gran éxito y una gran asistencia de público. La formación del público teatral la hizo el teatro colombiano de los años 60, que nació sin ninguna protección, muy huérfana de ayudas, haciendo teatro en cualquier lugar donde se podía. Aquí, en Bogotá, apenas había salas y los autores teníamos que ensayar en los apartamentos. Eran pocos los espacios donde se podía mostrar el trabajo que hacíamos. 

    Formar al público fue un trabajo titánico que ocurrió paulatinamente en los epicentros de las grandes ciudades del país. Después el teatro empezó a hacerse más presente, el público era numeroso cuando venían grupos extranjeros. Sin embargo, siento que el teatro colombiano ha sido reconocido mundialmente y lo sigue siendo a partir de los grandes montajes de Cali, Medellín, en Bogotá con La Candelaria, el Teatro El Local… Los grupos eran recibidos con gran entusiasmo y se generaba una crítica maravillosa sobre los espectáculos colombianos.

    Este auge del teatro surgió con el teatro comercial, que tiene muchísima acogida, es un estilo de teatro que mueve mucho público. En cambio, es muy difícil vivir del teatro experimental. Sin embargo, creo que ese es el gran teatro del mundo. El arte, al fin y al cabo, es experimental: se experimenta y se arriesga, se proponen nuevas formas. Así nació el teatro colombiano en los años 60 y 70, siempre a través de conversaciones con el público, que fue una voz muy importante para desarrollar este teatro.

     

    ¿Por qué publicar hoy textos dramáticos?

    Uno de los compromisos editoriales es promocionar la dramaturgia porque los grupos de teatro tienen muy pocas posibilidades de publicar sus propios libros. La Candelaria, por ejemplo, ha publicado sus obras con fondos propios. Pero no solamente es atractivo publicar novelas u otros géneros porque atraen ventas. El teatro es también una necesidad cultural que tiene que darse a conocer al público. Hay muy pocas editoriales como Tragaluz que están publicando teatro y apuestan por él. Es una gran actividad que merece todos los aplausos, porque contribuye a la difusión del teatro, que no es sino un rostro del país que hay que mostrar y divulgar.

     

    ¿Qué importancia tienen las pequeñas compañías de teatro y las iniciativas populares?

    El teatro es costoso, las salas han crecido, hay más teatro comercial, pero naturalmente es muy importante el teatro popular porque tiene una comunicación muy directa con el público: produce un fenómeno de transformación de los espectadores de la misma manera que la literatura.

    En los años sesenta, un grupo de jóvenes queríamos tener nuestras propias salas y las construimos con muy poca ayuda, pidiendo plata por la calle, con subastas o desfiles. Así creamos la casa de la cultura que después se transformó en el Teatro La Candelaria. Prácticamente todo se ha hecho con esfuerzos de la gente que queremos hacer teatro. No se conocen muchas salas impulsadas por el gobierno y, sin embargo, es tan importante como construir museos. Ojalá en cada barrio hubiera una sala de teatro.

    Hay iniciativas, como la de la entidad Idartes, que realizan convocatorias para obras, proyectos de presentación de montajes… Existen nuevas herramientas que permiten mostrar las obras a través del lenguaje de Internet. Nosotros realizamos una lectura de La Siempreviva en noviembre del año pasado y tuvo una gran difusión. Cuando las cosas se normalicen la gente sentirá la necesidad de volver a las salas de teatro, que ahí siguen: desocupadas, vacías y solitarias. Por el momento, hay que inventarse formas que permitan tener siempre una relación entre el público y el teatro.

  • ¡Qué rollo! Un taller de escritura virtual para niños y niñas

    Los niños y las niñas tienen una fuente inagotable de imaginación. Son curiosos por naturaleza, juegan a crear historias y siempre tienen algo que contarnos.

    En abril tendremos un taller de escritura para ellos. En él podrán explorar diferentes elementos para atrapar ideas y poner en palabras lo que quieran contar. El resultado final será un libro rollo ilustrado en la técnica collage.

     

    ¿Quién dará el taller?
    Juliana Muñoz Toro es periodista y magíster en escritura creativa. Ha publicado historias para el público infantil infantil como A la sombra de un naranjo (un libro en forma de rollo antiguo) y 24 señales para descubrir a un alien con Tragaluz; El vuelo de las jorobadas con la editorial Lazo Libros y Mi hermana Juana y las ballenas del fin del mundo con Planeta Lector, entre otros títulos. Escribe una columna sobre los libros en El Espectador

    También le gusta bordar, hacer yoga y consentir a Rima, su gata.

     

    ¿Cómo será?
    A lo largo de cuatro sesiones los chicos y chicas aprenderán formas divertidas para contar historias con su propio estilo.

    · Sesión 1: Donde viven los monstruos… o las ideas.
    Una exploración para saber dónde encontrar ideas de escritura y cómo elegir la historia que queremos contar. 

    · Sesión 2: 24 señales para descubrir a un alien… o a un personaje.
    Cómo empezar a escribir un cuento y darle vida a su protagonista. 

    · Sesión 3: Dibujar sin saber dibujar.
    Crear imágenes para nuestra historia: dibujo, collage, estampado botánico y fotografía. 

    · Sesión 4
    Muestra de rollos, detalles finales y conversación con Mohammad Barrangi, ilustrador de A la sombra de un naranjo.

     

    ¿Con qué recursos contará el taller?
    Se enviará un kit con ilustraciones, una libreta, una pluma y el rollo de papel donde escribirán sus relatos. 


    ¿Cuándo se hará?

    Los sábados 10, 17 y 24 de abril y 8 de mayo, de 3:00 a 5:00 p.m. a través de la plataforma Zoom.


    ¿A quiénes puedo inscribir?
    Niños y niñas entre los 8 y los 14 años que vivan en Colombia, con muchas ganas de escribir y dibujar. Hay 8 cupos disponibles.

    El taller tiene un valor de $350.000 COP. Para inscribirse deben hacer clic aquíSeleccionas el taller, lo agregas al carrito de compras, completas tus datos y eliges el método de pago. En las notas de compra, déjennos los datos de los niños y niñas (nombre y número de la Tarjeta de Identidad).

    Nota: una vez se realice el pago del taller no podremos hacer la devolución del dinero. Si surge alguna duda antes de comprar el cupo, escríbannos al chat de nuestra página o en nuestras redes sociales.

  • Una cadena de mujeres en los libros

    En la conmemoración del día de la mujer queremos contarles cómo en Marquillas, una litografía antioqueña, las mujeres están detrás de todos los libros.

    Marquillas S.A. es una litografía antioqueña que tiene su sede principal en Sabaneta. Lleva más de 20 años en la industria gráfica y los insumos para confección. Dentro de sus servicios se encuentra la materialización e impresión editorial. Lo más característico y especial de esta empresa es que, de los 106 empleados de la planta principal, 64 son mujeres. Están distribuidas en toda la cadena de producción, desde los oficios manuales y físicos hasta las jefaturas de procesos y departamentos. Y no es una mera cuestión de cuotas: aunque consideran que es importante abrir más espacios para las mujeres, son ellas las que han demostrado, por sus habilidades y sensibilidad, ser las indicadas para el delicado trabajo que desempeñan.

    Ana María Zuleta es la asesora comercial y de servicio al cliente de Marquillas. Su función es recibir los pedidos de producción de las empresas o editoriales. De allí los pasa a las áreas de cotización y preprensa. Al ser autorizada la producción, Laura Guerrero, jefe de preprensa, le informa a su equipo cuáles son las especificaciones del proyecto. Se hace una prueba de color y se imprime el machote, un libro completo que sirve como muestra del impreso final. Este debe ser aprobado por la editorial, luego Laura convoca un comité de producción con todo el personal de planta involucrado en el proceso de materialización, donde están Ángela Muñoz, encargada del laminado y Sandra Parra, una de las coordinadoras de la planta, jefa de encuadernación al caballete y responsable del control de calidad.

    En el acabado, es decir, la última etapa del proceso del libro, están María Gutiérrez y María Victoria Garcés. Su trabajo es de precisa observación. Todo debe quedar perfecto: la carátula debe coincidir con el diseño original, las guardas —hojas de papel que protegen y unen el interior del libro con su carátula— deben estar bien pegadas, no puede haber suciedad ni en las tapas ni en las páginas interiores. 

    Como vemos, en la elaboración de un libro hay más que un escritor, un editor y un diseñador. Existe una cadena de personas que lo confeccionan y lo convierten en objeto. En Marquillas, la gran mayoría son mujeres, dato curioso y admirable en una industria que históricamente ha estado controlada por hombres. 

     

    Ana María Zuleta
    Asesora comercial

    Laura Guerrero
    Jefe de preprensa

     

    Ángela Muñoz
    Laminado

     

    Sandra Parra
    Encuadernación al caballete

    María Guitérrez
    Acabados

     

    María Victoria Garcés
    Acabados