B L O G

  • El mérito de María

    Desde 1993 la FIL Guadalajara creó un premio, el Mérito editorial, para celebrar a los editores invisibles, los buenos, los que hacen un trabajo tan impecable que permanecerían en las sombras si nadie se tomara el trabajo de señalarlos. El premio cumple la función de iluminar un nombre, según el caso, más o menos conocido. Esa “fama” previa de los editores casi siempre se crea gracias a la curiosidad de los lectores, ávidos por conocer las aventuras editoriales protagonizadas por los autores que descansan en su mesa de noche. En esas anécdotas no faltan los detalles excéntricos y la evidencia de que ese editor posee un olfato casi sobrenatural para identificar el genio de un escritor en la penumbra.

    Sin embargo, la luz se enciende por poco tiempo: la edición es una labor que siembra su éxito en conseguir una mediación impecable en la que desaparecen las marcas del trabajo para dar paso al logro, a la trama redonda, al libro acabado. Es un tránsito en el que la dificultad se vuelve transparente para ceder ante el momento decisivo: conquistar al lector. El editor desaparece para dar cabida a la magia de ese encuentro, cara a cara, entre el hombre y el libro.

    En la lista de editores homenajeados por la FIL está la razón por la que, pese a todo, es necesario encender los reflectores de cuando en cuando: Antoine Gallimard, Jorge Herralde, Manuel Borrás, Jaume Vallcorba, Adriana Hidalgo, Peggy Espinosa, por mencionar a algunos de los ganadores, y ahora María Osorio, premiada en la edición más reciente de la feria. Estos editores comparten el mérito de haber dado un golpe certero en la cultura. Conmocionaron y conmovieron con sus hallazgos literarios, provocaron movimientos de apoyo alrededor del libro, desenterraron autores que se creían desaparecidos, a otros les ayudaron a cruzar el mar.

    Hace algunos años, a propósito del noveno cumpleaños de Tragaluz, hicimos una lista de los nueve editores a los que admiramos y han influido en la manera como hacemos nuestro trabajo. Mencionamos a María, junto a otros nombres que son faro y huella también en el muro del Mérito Editorial. En ese momento nos enfocamos en su aporte a la concepción de la edición como un trabajo en equipo y en su voluntad inquebrantable de trabajar por la cultura.

    Este reconocimiento le llega un año después de que Babel recibiera el premio como mejor editorial de la región en la Feria del Libro Infantil de Bolonia, Italia, la más importante en su campo. Babel publica sus propios libros, que son memorables por su contenido, ilustración y diseño; distribuye sellos independientes iberoamericanos y promueve espacios de lectura para los niños en una biblioteca y librería ubicada en el barrio La Soledad, en Bogotá.

    Durante la ceremonia de entrega, María leyó un discurso que preparó durante los meses que convivió con la noticia de haber ganado un premio que pone su nombre junto al de algunos de los editores que más admira. Compartimos el texto completo, leído el 26 de noviembre de 2018 en el auditorio Juan Rulfo de la Expo Guadalajara, y cuyo prólogo y epílogo fue una cortina de aplausos eufóricos que María recibió con un gesto tímido y las manos entrelazadas en el pecho.

    Cómo agradecer

    Estudié arquitectura, lo que me hace un poco impertinente frente a lo concreto. Darle forma y espacio al mundo en el que vivimos es una de nuestras pretensiones. Imaginarlo para otros, ofrecerlo para que se habite, hoy se diría también “para que se lea”, es la manera que tenemos de actuar en el mundo. Cuando se construye una casa se hace “para siempre” —para lo que hoy significa “para siempre” o sea dependiendo de los dictados perentorios de las modas—; y estará ahí, dando buena o mala vida a las personas para quienes la hicimos, o recordándonos a diario su materialidad, su insólita presencia. Es un gran reto, una gran responsabilidad.

    Tal vez, si los libros tuvieran esa posibilidad del “para siempre”, si la tuviera por obligación, digamos, el mundo del libro para niños en el que aterricé por casualidad y “para siempre”, hace 30 años, ¿sería otro?

    Durante los años en que he estado en este mundo del libro, siempre he imaginado otro, un mundo que no es este en el que he trabajado. O que es este mismo, pero en condiciones diferentes de estas en las que ocurre. O tal vez es otro mundo que solo está en la imaginación y no ha sucedido todavía, y tal vez no suceda… así es el mundo de la imaginación. No sé si es incapacidad de aceptar el mundo como es o una capacidad ridícula de andar por ahí imaginando algo deseable, pero imposible.

    Durante este tiempo he imaginado un mundo del libro más acorde con lo que pienso sobre el habitar. Un mundo que ofrezca posibilidades y que permita “la ocasión”, como la que propone Graciela Montes, un mundo de encuentro. Libre, pero bien construido, concreto, sólido y por eso duradero, que esté presente siempre que lo queramos traer a cuento. Siempre.

    El libro, a diferencia de nosotros, podría ser “para siempre”, para eso trabajamos en el mundo del arte, para trascender, para quedarnos mientras nos vamos “para siempre”. O podríamos pensar al menos en darle oportunidad al libro para que desafíe el tiempo y su cada vez más desestimulada materialidad. Que le den oportunidad los libreros en sus abarrotados espacios; que le den oportunidad los editores, presionados constantemente por el culto a la novedad; que los maestros le den oportunidad de quedarse con ellos por un término más largo que un año escolar, y que le den oportunidad los lectores, que cada día parecen ser menos que los libros que producimos. Este mundo del “para siempre”, sería un mundo ideal; un mundo en el que sería más importante la calidad que la cantidad, más importante la lectura que la dotación y más importante el acceso que la venta.

    Este reconocimiento que recibo hoy y que no hacía parte de ese mundo imaginado, es nuevamente un reconocimiento a la LIJ y a las redes que hemos establecido —sobre todo a partir del encuentro en esta feria—, es un paso más para aceptar la invitación a seguir “para siempre”, construyendo un mundo digno de habitar y de quedarse, un mundo sólido, hecho por seres efímeros a partir de sus sueños y debilidades, contra el cual el lobo feroz del mercado no tenga chance. Nunca. El libro para niños, hoy aceptado en el mundo del LIBRO con mayúsculas, es un mundo sólido, que ha influenciado a ese otro mundo de muchas maneras, descubrió hace tiempo, por ejemplo, que con la imagen podía transmitir a un grupo todavía alejado de las dificultades del texto, un discurso complejo, difícil de transmitir con la palabra. Hoy, apropiándome como lo hemos hecho desde siempre, de un texto de ese otro mundo: quisiera no haber abandonado los lápices y completar este texto, como dice George Steiner, con un dibujo pues “la mano dice verdades y alegrías que la lengua es incapaz de articular».

  • Lo que Guadalajara tiene que Medellín quiere

    Desde hace 32 años Guadalajara es sede de la feria más importante para el mercado del libro en español. En ella se dan cita creadores, distribuidores e interesados en la circulación de los libros en todo el mundo. El recinto en el que se lleva a cabo, Expo Guadalajara, está dividido en dos pabellones, nacional e internacional y, al interior de cada uno, los estands se distribuyen en pasillos señalizados con letras. Es en el pasillo JJ donde ocurre buena parte del movimiento que nos convoca cada año a regresar con los lectores mexicanos.

    Las ferias son organismos enormes. Expositores y asistentes formamos una amalgama a veces difícil de entender y transitar. En este escenario, las categorías cumplen la función de segmentar y dar coordenadas claras sobre la oferta. Entre las 2.280 editoriales que participan de la FIL Guadalajara, están las nacionales, las que se dedican a la literatura infantil y las extranjeras y, entre estas últimas, las independientes, concentradas en un pasillo que ha ido ganando fama como vecindario alternativo. Quienes visitan la FIL, ávidos de encontrar una oferta editorial por fuera del circuito de los grandes grupos, curiosos de conocer a nuevos autores, de encontrar libros diseñados con esmero, saben que deben dirigirse hacia el JJ y empezar a recorrer los estands de pequeños editores provenientes de toda Iberoamérica.

    La historia del pasillo empezó en 2012, cuando la FIL Guadalajara decidió apostarle a un espacio de editoriales independientes. Los primeros en responder al llamado fueron Amanuta (Chile), Amanuense (Uruguay), Thule y Los libros del zorro rojo (España). “La idea era sacar a las pequeñas editoriales que se perdían dentro de los estands de país y darles la oportunidad de tener un espacio no solo para mostrar sino para vender, para estar de cara a los lectores”, explica Armando Montes de Santiago, coordinador general de expositores. El experimento resultó y la zona de editoriales independientes internacionales apareció en el plano de la feria.

    Actualmente está integrada por 34 sellos de varios países latinoamericanos y de España. «Ha sido una experiencia enriquecedora acercarse a las diversas propuestas del JJ. Además de identificar las fortalezas y apuestas de cada una», dice Carolina Rey de la editorial colombiana Rey Naranjo. La proyección del espacio es seguir atrayendo a nuevos vecinos afines a la vocación del barrio. A medida que queden espacios vacíos en el JJ (por voluntad de los expositores), la entrada será para nuevas editoriales reunidas bajo los mismos criterios: un nivel alto en términos de edición, literatura de calidad y libros materialmente interesantes. “Por supuesto, siempre se pueden mejorar ciertas cosas, como que se incorporen más editoriales, que pudiéramos atraer a más compradores que todavía no saben que estamos allí. Estamos desde 2012 y vemos grandes cambios desde esa fecha”, explica Ana Pavez sobre la experiencia de editorial Amanuta, una de las pioneras.

    El pasillo JJ da la sensación de ser un vecindario donde todas las casas se parecen un poco, sin ser iguales. Más como si compartieran nomenclatura, y buscar una dirección fuera asunto de seguir unas instrucciones sencillas. Para los habitantes, los editores que exponemos nuestros libros, estar al lado de nuestros pares también marca una diferencia. Es un ambiente barrial, de camaradería, en el que es fácil y provechoso ir de visita a otro estand para conocer las novedades, entender qué está pasando en otros mercados latinoamericanos y empezar a incubar proyectos, intercambios de derechos e iniciativas de distribución. Esta fraternidad se celebra cada año con un coctel organizado por las propias editoriales. Todas llevan algo de sus países de origen. Pasan de un lado al otro, entre las manos de editores y lectores, rones, vinos y aguardiente. Salud por las independientes.

    “(..) en el JJ está generándose un cada vez más interesante y fértil ecosistema de editores, agentes, autores, ilustradores y otros profesionales del libro que hace que la participación en la feria (especialmente durante las jornadas) sea crecientemente ventajosa”, dice Manuel Rud de Limonero. Esta editorial entró como habitante del pasillo JJ en 2015 junto a un colectivo de cuatro editoriales argentinas y una chilena. En estos años el grupo se reajustó varias veces hasta convertirse en una dupla de editoriales con vocación por los libros ilustrados, Limonero y Calibroscopio.

    La feria dedica tres jornadas, de los nueve días que dura en total, para dar acceso exclusivo a los profesionales: bibliotecarios, libreros, agentes, entre otros. Y tanto entre el público especializado como el general, la demarcación de la zona independiente ha tenido resonancia. Este dato es importante porque buena parte del movimiento comercial de la feria son las compras institucionales; figurar en el mapa y guiar a los compradores es definitivo.

    Para un recién llegado al barrio como Diego Erlan, editor de Ampersand, la experiencia ya es significativa: “Las editoriales independientes en Latinoamérica tienen que unirse y construir psicogeografías para potenciarse entre sí. Para hacerse visibles. La experiencia de nuestro estand, por ejemplo, fue interesante en este sentido: los catálogos de Ampersand, Godot, Hueders y Luna Libros dialogaron y pudieron hacerse visibles y ganar fuerza entre sí y, desde luego, bajar costos para que el riesgo sea menor”.

    Tragaluz, por su parte, empezó a participar como expositor en la feria en 2012 junto a otras editoriales colombianas en un estand ubicado en el pasillo II; en 2013 tuvo estand propio y llegó al JJ. Desde 2017 lo comparte con otras dos editoriales de Medellín, Angosta y Mesaestándar. El propósito de esta unión es consolidar la presencia local, incentivar a las editoriales a mostrar su trabajo en un escenario internacional y contar que editores en Medellín hay muchos. Si alguien se interesa en una editorial no solo tendrá acceso a un catálogo, hay todo un panorama para escoger.

    Todos estos argumentos refuerzan el impulso de que las demás ferias que atraen a editores de todo el mundo, especialmente en Colombia, repliquen este modelo de reunir y potencializar a las editoriales independientes. La aparición de este escenario convive de una manera armónica con la oferta por definición diversa de cada evento. Grandes editoriales, emprendimientos, editoriales extranjeras, distribuidores, todos en una misma cartografía con las coordenadas exactas para que los lectores naveguen ese mar de libros y lleguen a buen puerto.

  • Convocatoria 2018

    De nuevo está abierta la convocatoria de recepción de manuscritos para autores que quieren hacer parte del fondo editorial de Tragaluz. Como saben, la periodicidad de esta convocatoria es anual. Nuestro propósito es conocer autores (escritores, ilustradores, fotógrafos) a través de obras terminadas. Las reglas de participación de este año son las mismas que aplicamos en 2017, por esa razón, volvemos a compartirles este artículo con los requisitos para postular sus trabajos. No sobra recordarles que cada autor (o autores, en caso de que sea una obra colectiva), puede enviar una sola obra terminada de cualquier género (novela, cuento, poesía, libro álbum, dramaturgia, periodismo, fotografía, etc.). Esta no tiene que estar diseñada, diagramada ni ilustrada. Tampoco importa la extensión.

    ¿Cómo funciona?

    Los interesados pueden enviar sus propuestas al correo quieropublicar@tragaluzeditores.com únicamente entre el 1 y el 15 de noviembre. A partir de ese momento, las obras entran en un proceso de evaluación que consta de varios filtros. Por experiencia sabemos que nos llegan cientos de libros y el proceso nos toma meses. La fecha tentativa de publicación de resultados es el 22 de junio del año siguiente. Ese día les contaremos cuál o cuáles son los autores elegidos. A ellos los contactaremos directamente.

    ¿Qué debo mandar?

    El libro terminado. No evaluamos capítulos de novelas, adelantos, sinopsis y demás extractos de obras. Tampoco es necesaria una biografía del autor. Con el libro basta.

    Puedes enviar tus datos de contacto para estar seguro de que tendremos cómo localizarte en caso de que queramos integrar tu obrar al fondo editorial de Tragaluz.

    ¿Puedo enviar un libro con ilustraciones?

    La respuesta es sí, tanto si se trata de una propuesta de libro álbum como si es una obra de cualquier otro género. Sin embargo, puede ocurrir que decidamos publicar solo el texto o solo la ilustración.

    ¿El libro debe estar diseñado o diagramado?

    No. Incluso si es un libro ilustrado o de fotografía, puedes enviar el material adjunto en una carpeta. Indícanos el orden si es necesario para entender tu propuesta.

    ¿Qué pasa si eligen mi obra? ¿Y si no?

    Si eres elegido, te contactaremos para empezar a trabajar juntos. Vale la pena aclarar que esta convocatoria no es un concurso, es decir, la persona elegida no recibe un premio sino que firma un contrato con Tragaluz para la edición de su obra (que contempla un pago mediante regalías). En caso de que no seas elegido, no pasa nada. Como no recibimos archivos impresos, simplemente queda el repositorio de obras de manera virtual y no hacemos ningún uso de ellas.

    En la publicación de los resultados solo hacemos referencia al autor elegido. Como son tantas obras, no enviamos evaluaciones particulares.

    Si no me eligen, ¿qué opciones tengo?

    Si aún quieres publicar con Tragaluz, puedes asumir el costo de la edición e impresión de tu libro. En ese caso, son títulos que no hacen parte del catálogo de la editorial, no llevan su sello ni nos encargamos de distribuirlos. Prestamos este tipo de servicios tanto a particulares como a empresas.

    Puedes pedir una cotización al correo info@tragaluzeditores.com Ten en cuenta que debes enviar la obra completa y todas las especificaciones que te imaginas en la publicación (tamaño, tintas, encuadernación). Si no sabes mucho del tema, nosotros te asesoramos.

    ¿Qué pasa con mi obra mientras esté en evaluación?

    Nuestra sugerencia es que la obra que nos envíen no concurse al mismo tiempo en otros procesos, tanto si se trata de un premio (que incluya la publicación de la misma) o de la convocatoria general de otra editorial. Tuvimos el caso de un autor que recibió una oferta de nuestra parte y no la pudo aceptar porque había enviado su libro a otra editorial, y aunque trató de parar el proceso, ya no era posible.

    Antecedentes

    Los últimos tres años hemos aplicado esta metodología y gracias a ella hemos sumado al fondo editorial tres libros increíbles. En 2016 fue ‘Luciano, el gusano’ del ecuatoriano Santiago González, en 2017, ‘Muy rara’ de la argentina Yael Frankel, y en 2018, ‘Descubrimiento de Molgoria y diario de C‘ del colombiano Juan David Quintero. Estos ejemplos nos sirven para contar que la convocatoria es internacional, no importa en qué país se encuentre el autor.

    Recomendaciones finales:

    • Estudia el fondo editorial de Tragaluz para que estés seguro de que la propuesta que nos envías encaja en el tipo de libros que publicamos. Toda la información sobre nosotros la encuentras en nuestra página www.tragaluzeditores.com
    • No importan el género ni la extensión de la propuesta. Lo único que sí debe cumplir es que sea literatura. No publicamos libros académicos ni de superación personal.
    • Elige solo una propuesta. El primer filtro de selección debe ser del autor.
    • El texto debe estar en español.
    • El archivo debe estar en PDF o Word. 
    • Si adjuntas archivos de imagen, asegúrate que no sean muy pesados pero que tengan buena resolución.
    • Envía un archivo que se pueda descargar. No envíes archivos por Wetransfer, por ejemplo; el enlace se vence y es posible que no alcancemos a descargarlo.
    • Ármate de paciencia. La selección se demora varias meses porque leemos con cuidado todas las propuestas que nos llegan. Al final estarás seguro de que tu libro fue considerado.
  • Entrevista dibujada: Juan David Quintero

    Juan David Quintero, conocido en el mundo del dibujo como Yeidi, llegó a Tragaluz de una manera silenciosa. Nos envío su libro para la convocatoria pública de 2017 y esperó. Y esperó. Hasta que un día le llegó un correo en el que le preguntábamos por su trabajo. En realidad, nosotros también nos contuvimos. Lo que queríamos era preguntarle quién era, dónde vivía, qué era ese libro que teníamos entre manos, hasta dónde teníamos que ir por él para asegurarnos de que sería nuestro. Afortunadamente no tuvimos que hacer nada disparatado para volver realidad este proyecto, que tomó forma y fue bautizado Descubrimiento de Molgoria y diario de C. Luego supimos que Juan David siempre había estado cerca. Tiene 24 años y vive en Bogotá. Dibuja sin descanso. Y es silencioso, como lo anunció su manera de acercarse. Y es un gran artista, un contador de historias. Un poco de todo eso -de su genio, su humor y su oficio- se lee en esta entrevista dibujada.

     

     

    ¿Cómo se ve tu lugar de trabajo?

     

     

    ¿Cuál es tu estado de ánimo más típico?

     

    ¿Una pregunta no resuelta?

     

    ¿Un lugar feliz?

     

    ¿Artista favorito?

     

    ¿Un súper poder?

     

    ¿Tu última idea genial?

     

    ¿Cuál es tu principal defecto?

     

    ¿La persona a la que más admiras?

     

  • Resultados convocatoria 2018

     

    Desde inicios de noviembre propusimos este día, 22 de junio, como punto de llegada para la convocatoria que abrimos en 2017, con el interés de recibir proyectos editoriales de diversos géneros por parte de autores que quisieran ponerlos a consideración del comité editorial de Tragaluz.

    Comenzaremos esta publicación de resultados contándoles que este año pasó algo particular. En esta oportunidad decidimos empezar la lectura de las propuestas por los trabajos que clasificamos como libros álbum o novelas gráficas, y apenas en ese primer acercamiento hubo un gran hallazgo. Nos topamos con un relato gráfico, un ave rara, firmada por un autor colombiano. Sin dudarlo, iniciamos el proceso de edición que rápidamente resultó en un libro que, en realidad, tienen en sus manos desde hace varios meses; para ser exactos, desde la Feria del libro de Bogotá. Se trata de ‘Descubrimiento de Molgoria y diario de C’. El autor del texto y las ilustraciones es Juan David Quintero, un artista bogotano de 24 años.

    Este hallazgo nos entusiasmó de manera inmediata por varias razones. Para empezar, hace tiempo que queríamos abordar el género de la novela gráfica desde la mirada editorial de Tragaluz y ver qué podíamos aportar en esa vía. El libro de Juan David resolvió esa pregunta al tiempo que nos planteó otros retos. Por un lado, propone una historia en la que construye un universo fantástico que a su vez amarra el destino de tres hombres, diríamos que corrientes, mediante un lazo épico, hecho de aventura y seres de otros mundos. Esa estructura, clásica si se quiere, se ve trastocada por una serie de juegos que se plantea el libro a sí mismo. Y esta es una idea a la que volvemos siempre.

    Además del libro, nos alegró muchísimo dar con Juan David, un autor colombiano. Es la primera vez que de esta convocatoria escogemos un libro nacional. Para nosotros es un motivo de celebración porque nos permite seguir una línea que estamos tratando de honrar, y es volver a los autores colombianos los protagonistas de nuestro fondo.

    Empezamos esta historia advirtiendo que esta convocatoria fue especial. Pues bien, lo afortunado fue dar tan rápido con una propuesta que nos gustara tanto y que, a estas alturas del año, ya esté publicada. Con ese logro, seguimos con la lectura y evaluación de las demás propuestas, que volvieron a sumar más de 300. Por el momento hemos decidido que este será el único libro que editaremos de los recibidos en la convocatoria. Nos sentimos cerca de encontrar proyectos de otros géneros que nos interesan; hemos conocido a unos autores muy interesantes. Queremos animarlos a que nos sigan enviando sus propuestas de cuentos, novelas, ensayos, poesía y demás. Leemos con avidez todo lo que nos envían y seguiremos en la búsqueda de esos libros que merecen salir a la luz.

    La convocatoria volverá a quedar abierta entre el 1 y el 15 de noviembre de este año en el correo quieropublicar@tragaluzeditores.com