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B L O G

  • Resultados convocatoria 2020

    Esta vez les pedimos un mes más para dar los resultados de la convocatoria del fondo editorial de Tragaluz abierta en 2019. Como saben, cada año, las primeras dos semanas de noviembre habilitamos un correo para que nos envíen propuestas terminadas de todos los géneros. Recibimos más de 300 proyectos, entre novelas, cuentos, ensayos, poesía, dramaturgias, libros de fotografía, libros álbum, literatura infantil y demás.

    La deliberación fue larga porque la calidad de las propuestas lo ameritaba. Finalmente, nos decidimos por un libro de ensayos enviado por la escritora mexicana Marisol García Walls. El título del proyecto nos lo reservamos porque siempre es susceptible de cambios durante la edición. Lo que sí podemos adelantarles, es que los ensayos de Marisol nos conmovieron porque tratan con delicadeza y sensibilidad poética tanto las palabras como los temas de los que se ocupa. Tienen un tono literario que se hermana bien con su mirada sobre lo cotidiano y los objetos que constituyen el remanente tangible de nuestro paso por el mundo.

    A ella, felicitaciones: un gran libro nos espera a la vuelta de 2021. Y para todas las demás personas que participaron, gracias por confiarnos sus obras, por habernos permitido leerlas. Siempre quedamos con nombres que nos siguen rondando, autores de los que queremos ver más y constatar cómo crecen. Sígannos manteniendo al tanto de lo que hacen. 

    Este año la convocatoria volverá a abrirse en las fechas estipuladas, del 1 al 15 de noviembre en el correo [email protected] Para participar, solo es necesario enviar el proyecto terminado junto con los datos de contacto. Este debe ser inédito. Recuerden, además, que no se trata de un concurso sino de una convocatoria abierta para integrarse a nuestro fondo editorial.

  • Entrevista dibujada: Juan José R. Bianchi

    Juan José R. Bianchi fue el encargado de ilustrar el libro Pico Monto, propuesta ganadora de la Convocatoria de Estímulos para el Arte y la Cultura 2018, de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín. Su trabajo fue el complemento perfecto a los textos de Luis Santiago Jaramillo. Juntos nos hicieron revivir la historia del fútbol en la ciudad desde sus inicios, pasando por los días en que las cámaras registraban a blanco y negro cada partido, hasta los gloriosos títulos de los equipos locales, mientras la fiebre por el balompié crecía en las canchas de los barrios.

    Cuando invitamos a Juan José a participar en las entrevistas dibujadas tuvimos que esperar un poco la llegada de sus ilustraciones. Aunque se le suele ver tranquilo todo el tiempo, siempre está ocupado creando nuevos mundos, no solo para sus proyectos personales sino también para museos de la ciudad. Aún así, recibimos sus dibujos con gran emoción, mezcla de objetos reales y cotidianos con trozos de fantasía que nos dan la sensación de poderse tocar, como si fueran a salirse del papel o de la pantalla, gracias a sus trazos finos, el uso de la sombra y del color.

    Si quieren conocer un poco más el trabajo gráfico de Juan José, lo pueden visitar en su perfil de Instagram (@jjrbianchi) y en www.behance.net/juanjosebianchi/Behance.

    ¿Cómo se ve tu espacio de trabajo?

    ¿Qué es lo que más te gusta dibujar?

    Un placer culpable

    ¿Qué artistas y diseñadores te inspiran?

    ¿Cuál fue tu sueño más raro por estos días?

    ¿Cuál es tu actividad favorita en casa?

  • Diplomado en Ilustración: arte, oficio y profesión


    La ilustración tiene la capacidad de contar historias, de llevarnos por mundos reales y fantásticos y guiar nuestro pensamiento hacia un mensaje o una información de cualquier tipo. Donde quiera que pongamos los ojos encontramos una: en un comercial, en nuestras camisetas estampadas, en los cuadernos escolares, en los empaques de comida, en películas animadas o en nuestros libros más preciados. El mundo está plagado de dibujos e ilustraciones con los que nos orientamos y reconocemos todo lo que existe.

    Los libros de Tragaluz son ilustrados porque nos gusta que el lector se adentre con profundidad en las historias, y las imágenes son elementos indispensables para contarlas. Pero reconocemos su importancia más allá de los libros y por eso abrimos, en asociación con Comfenalco, el Diplomado en Ilustración: Arte, oficio y profesión. Un espacio en el que repasaremos la historia de la ilustración, conversaremos acerca de sus posibilidades narrativas y mostraremos algunas alternativas para aquellos que quieren dedicar su vida al arte de ilustrar.

     

    ¿Quiénes serán los profes?
    El diplomado estará dirigido por un grupo de editores, autores, diseñadores e ilustradores profesionales que abordarán la ilustración desde sus capacidades narrativas hasta su ejercicio como profesión. Ellos son:

    • Alefes Silva (ilustrador).
    • Elizabeth Builes (ilustradora).
    • José Rosero (ilustrador).
    • Juan Carlos Restrepo Rivas (diseñador).
    • Juan Pablo Serna (diseñador).
    • Juliana Correa (diseñadora).
    • Mónica Zuluaga (abogada, derechos de autor).
    • Natalia Calao (calígrafa).
    • Pilar Gutiérrez Llano (comunicadora, editora).
    • Samuel Castaño (ilustrador, diseñador).
    • Daniela Gómez (periodista, editora).
    • Hernán Franco (diseñador, infografista).

     

    ¿Qué veremos en el diplomado?

    • Historia de la ilustración.
    • Cómo muestro y vendo mi trabajo.
    • Quién me puede contratar.
    • Tipos de ilustrador y qué ofrecer.
    • Relación con el cliente.
    • Producción de ilustraciones.
    • Trabajo final.


    ¿Cuándo empieza?
    A partir del 27 de julio. Tendrá una duración de 90 horas, distribuidas en tres (3) sesiones teórico-prácticas semanales, de  lunes a miércoles de 4:00 p.m. a 7:00 p.m. Las clases se harán de manera virtual, por lo que cada participante debe contar con un computador con conexión a Internet y los programas Adobe Photoshop e Illustrator.

     

    ¿Qué debo hacer para inscribirme?
    Si bien el diplomado no tendrá costo, se deben cumplir con los siguientes requisitos para postularse:

    • Ser mayor de edad, con mínimo grado 9° de escolaridad aprobado.
    • Ser residentes del departamento de Antioquia
    • Estar o haber estado afiliado a la caja de compensación familiar Comfenalco Antioquia o a cualquier otra Caja de Compensación del departamento, por no menos 12 meses cotizados (continuos o discontinuos) en los últimos tres años. Si necesitan validar esta información pueden acceder a https://ruaf.sispro.gov.co/TerminosCondiciones.aspx.
    • Inscribir su Hoja de vida en la página del servicio público de empleo: https://serviciodeempleo.gov.co.
    • Presentar entrevista de selección de la agencia de empleo.
    • Al momento de la entrevista, contar con los soportes y documentos requeridos como cuenta de servicios públicos del lugar de residencia y documento de identidad.
    • Diligenciar de manera completa el presente formulario de postulación.

    Tenemos cupo para 35 participantes. Se debe completar el número mínimo de inscritos que cumplan con todos los requisitos y que pasen los filtros técnicos. De lo contrario el diplomado no se abrirá.

     

    ¿Dónde me inscribo?
    Haciendo clic aquí o a través del siguiente enlace: www.comfenalcoantioquia.edu.co/mod/feedback/view.php?id=99865.

     

    Y por último…

    Les compartimos el cronograma del diplomado:

    • Del 03 al 17 de julio: apertura de convocatoria.
    • 17 de julio: cierre de convocatoria.
    • 22, 23 y 24 de julio: entrevistas a los participantes preseleccionados.
    • 24 y 25  de julio: notificación de resultados.
    • 27 de julio: inicio del proceso formativo.
    • 30 de septiembre: cierre del proceso formativo.
    • Descarga de certificados en línea: los participantes que aprueben el diplomado podrán descargar el certificado correspondiente después del 14 de agosto, a través de la plataforma certificados.comfenalcoantioquia.edu.co.

     

  • Grámmata: una librería en tiempos de aislamiento

    Uno de los casos excepcionales durante los días de aislamiento es el de la Librería Grámmata. Durante los primeros meses de la contingencia este espacio cerró sus puertas al público. Por esos días Wilson Mendoza, su librero, decidió mudarse allí para continuar con la labor de repartir libros a domicilio, y evitar el cierre de uno de los rincones especiales de la literatura en la ciudad.

    El siguiente es un relato en la voz de Wilson de una librería que se ha mantenido en medio de la pandemia y que, desde hace días, reabrió sus puertas a los lectores que buscan historias para llevarse a casa. 

    Vivir en Grámmata
    “Cuando se decretaron los primeros días de aislamiento, el 24 de marzo, cerré la librería y envié a vacaciones a mis empleados. Mientras tanto esperé en mi casa las noticias que me permitieran abrir de nuevo. A la semana fui a dar una vuelta y encontré que una de las ventanas de la Librería Palinuro, en el segundo piso, estaba corrida. Los vecinos me contaron que alguien trató de meterse a sacar algo pero no lo logró. Ahí fue cuando tomé la decisión: no podía dejar a Grámmata sola.

    A los días se extendió el tiempo de aislamiento y yo tomé cobijas, sábanas, ollas, cubiertos y platos, compré comida y me fui para la librería. De paso le pedí a mi hija que me ayudara con el negocio. Ella se encargó de revisar las redes, montar fotos de las novedades y dar respuesta a los lectores. Yo le daba toda la información necesaria para que los pudiera asesorar con la compra.

    La primera semana no podíamos dormir. Algo no nos dejaba en paz: el calor era impresionante, teníamos mosquitos y un murciélago que pasaba de vez en cuando revoloteando. Tuvimos que poner los ventiladores para el calor y echar veneno para los mosquitos. Nos daba sueño apenas a las 5:00 a.m., dos horas antes de despertarnos.

    La rutina era más o menos la siguiente: nos levantábamos, hacíamos ejercicio, tendíamos la cama, cocinábamos el desayuno; luego nos dedicábamos a responder en el chat, montábamos el arroz y el reto era pensar  un plato diferente para cada día. Íbamos actualizando las novedades, empacábamos los libros con una cabuyita de colores y les agradecíamos a las personas por seguir leyendo a pesar de todo. En la noche comíamos algo liviano y al otro día era casi igual, como un ejercicio de hogar mezclado con el trabajo.

    Con el paso de los días nos fuimos acoplando a un nuevo modelo de venta que no era muy fuerte: el digital, donde escasamente, antes de los días de aislamiento preventivo, hacíamos dos o tres domicilios a la semana. En cambio, durante la contingencia, hemos enviado hasta 15 libros en un día. Por eso trabajamos a diario en fortalecer la página web: de los 28.000 títulos que tenemos disponibles, hemos subido más de 4.000. 

    Ahora cualquier medio es útil para hacer las recomendaciones, especialmente las redes. La gente nos llama o nos escribe por Whatsapp buscando libros para sus hijos, textos para estudiantes o para un amigo. Además, los lectores han sido muy agradecidos con nosotros, graban videos desempacando los libros que les enviamos y nos escriben en redes. Incluso, algunos días la gente venía y nos tocaba la puerta, pero nosotros no abríamos por precaución.

    Como sector nos hemos unido más para apoyarnos durante los días de la pandemia. Hicimos un chat con 27 librerías con la idea de suplir las necesidades de los lectores en casa. El que no tenía un libro lo comentaba en el grupo y, si alguien más lo tenía, le dábamos el contacto de la persona que lo buscaba.

    La lectura funciona y persiste. Hay muchas personas que leen en digital, pero creo que no es una forma de lectura agradable. El libro es algo muy romántico y sigue funcionando. Uno creería que las bibliotecas son los entes donde la gente va y se hace mayor promoción de  lectura. Pero las librerías tienen una ventaja: que llegan novedades todo el tiempo. Las personas lo saben y por eso consultan con nosotros para enviarles los libros más recientes.

    No sé si sea el único que se haya ido a vivir a su trabajo. Pero a mí me gustó mucho el ejercicio, lástima que no pudiera dormir casi. En mi casa no me concentro mucho en la lectura, mientras que en los tiempos muertos en Grámmata miraba todos los libros. Descubrí títulos que no sabía que tenía porque a veces no soy quien recibe los pedidos que llegan. Ahora puedo decir que conozco el 100 % de los libros que están disponibles para los lectores.

    Una de las cosas tristes que no pudimos evitar es que el espacio de Grammatica en CasaTeatro El Poblado dejará de funcionar. No hay mucho público que vaya por estos días y las visitas no alcanzan para cubrir los gastos, los honorarios y los pagos a los proveedores. A eso se suma al cierre de la sede de Laureles el diciembre pasado.

    Grámmata sigue aquí, por el sector Estadio, y se encuentra abierta con todos los protocolos de seguridad. No permitimos a más de cinco personas dentro simultáneamente, les tomamos la temperatura y tenemos todo lo necesario para desinfectarlos al momento de ingresar. Lo mejor es que hemos fortalecido mucho nuestro sitio web como canal de ventas y que seguiremos trabajando para que las personas encuentren todo nuestro catálogo disponible por ese medio”.

  • Las rarezas de nuestro fondo editorial

    En el fondo editorial de Tragaluz hay varios títulos que son raras avis: inclasificables por lo volátil de su género, fuera de lo común por lo singular de su formato, o simplemente propuestas excepcionales en medio de un conjunto de títulos visiblemente emparentados. No son pocos, quizá tantos, que ellos mismos constituyen una misma familia. Sin embargo, hay raros de raros. Y de ese subgrupo hacen parte dos libros que, oh sorpresa, encontraron muchísimos lectores en la última jornada de precios especiales de nuestra librería virtual. 

    No es un secreto para nadie que vivimos días raros (¿será por eso que reviven los libros raros?), por eso quisimos hacer algo también salido de lo normal. Aprovechamos que se cumplía el primer año desde que abrimos la Casa Tragaluz, y pusimos todos nuestros títulos a mitad de precio. Y bueno, entre todo lo maravilloso que pasó ese día (cientos de compras de lectores felices y emocionados por la oportunidad de hacerse a los libros que querían), fue ver cómo algunos de títulos, que suelen tener una presencia tímida, revivieron para dar cuenta de la diversidad del fondo editorial de Tragaluz

    El par de rarezas de las que hablamos son un libro de cartas y un ensayo sobre el nacimiento del espectáculo teatral en Colombia. En esta entrada les contamos más sobre cada uno. Gracias a esos lectores que se animaron a incluirlos en sus pedidos, ojalá nos compartan sus opiniones una vez los lean. Y a todos los que hicieron su compra ese día: nos llena de alegría seguir recibiendo el apoyo de ustedes, especialmente en estos momentos. Sin lectores no existimos, sin lectores para qué libros. Les deseamos que sus bibliotecas sigan sumando ejemplares, que sigan coleccionando los libros de Tragaluz, que les den muchas ganas de compartirlos, de regalarlos, de releer.

     

    Cartas con Geraldino Brasil

    Este libro reúne una muestra de la correspondencia entre los poetas Jaime Jaramillo Escobar y Geraldino Lopes Ferreira, o Geraldino Brasil. Desde dos puntos distantes de Latinoamérica —Colombia y Brasil—, los dos escritores perseveraron con sus cartas durante décadas hasta convertirse en grandes amigos, todo incentivado por la admiración mutua y el amor a la poesía. En lo narrativo, lo asombroso de este ejercicio epistolar es que sostiene la tensión de la historia como si se tratara de una novela. La selección de las cartas, a cargo de Jaime Jaramillo, da cuenta de una historia que comienza con un tono tímido de recién conocidos, alcanza su clímax en el momento más íntimo de la amistad y se resuelve con la tristeza connatural a todas las despedidas. En el camino, el lector conoce la mirada de los poetas sobre las ciudades desde las que escriben, los problemas sociales, los lazos familiares y, por supuesto, la literatura. 

    El libro está diseñado como si se tratara de una carta. Viene sellado e incluye un delicado separador que sirve para abrirlo y marcar el avance de la lectura. Adentro, está el mapa que traza el recorrido de las cartas y los retratos de los poetas. Quizá por su aire hermético, no suele capturar muchos lectores, pero no nos cansamos de recomendarlo: es uno de nuestros libros favoritos del fondo Tragaluz.

     

     

    Teatro siglo XIX. Compañías nacionales y viajeras

    Y todo lo anterior estuvo acompañado del leitmotiv: Se cierran los teatros. De lo cual se deduce que el teatro fue una de las instituciones más afectadas por los avatares de la vida del país”. Con esta frase Marina Lamos parece hablar de la actualidad, aunque se refiere a lo ocurrido en el siglo XIX, una época convulsa tanto por las guerras como por el interés de convertir al país “bárbaro” en “educado y cultural”. En esa campaña el teatro jugó un papel importante, aún sin tener el espacio ni el reconocimiento suficientes.

    Este libro nace de una investigación rigurosa hecha con base en la lectura de los periódicos colombianos de la época. Se divide en dos partes: Teatro recitado, como se llamaba antes al que hoy conocemos simplemente como teatro, y Teatro musical, en el que se habla de zarzuelas y óperas. En ambas se nos cuenta qué hacía cada compañía, qué obras presentaron, cómo construyeron su estética y hasta cómo eran sus giras.  Todo para dar cuenta del esfuerzo de los grupos nacionales y extranjeros por consolidar el movimiento teatral del país.

    La edición es tapa rústica y fue ilustrada por Pilar Benavides. Es un aporte importante al escaso archivo documental sobre el teatro en el país y un perfecto recomendado para los amantes de la historia de las artes en Colombia.