B L O G

  • Entrevista dibujada: Andrezzinho

    Andrés Prieto, o Andrezzinho como lo conocen en el mundo de la ilustración, fue la dupla perfecta para Jose Andrés Gómez en el libro El magazín de famosos aún no conocidos. La razón es que ambos comparten un universo de referentes que se alimenta de los cómics y el cine. Como resultado de esa conversación, salieron unas ilustraciones que muestran el lado más divertido de Andrezzinho. Sus respuestas a esta entrevista dibujada dan cuenta de su versatilidad y su talento como dibujante nato de cara a la hoja en blanco y con una única arma: el lápiz.

     

    Qué es lo que más te gusta dibujar
    1

     

     

    Un artista al que te gustaría conocer

     

     

    Cuál es tu pasatiempo predilecto
    3

     

     

    Cuál sería tu mayor desgracia
    4

     

     

    Si pudieras tener un súper poder, cuál sería
    5

     

     

    Elige un héroe de la ficción
    6

     

     

    Qué talento te gustaría tener
    7

     

     

    Un logro
    8

     

     

    Un placer culpable
    9

     

     

    Cuál es tu lema

    10

  • Taller de autor: Jose Andrés Gómez

    El laboratorio de ideas locas del Doctor Calamar

    Autor-Jose-Andres-Gomez-S_web

    ¿Quién es el Doctor Calamar?

    Autor de los libros Los cuadernos del Doctor Calamar y El catálogo Maxwell de objetos curiosos, ambos ganadores de Becas para la Creación de la Alcaldía de Medellín en la categoría de literatura infantil y de Manual para cazar una idea, ganador en la categoría de libro electrónico. También de El magazín de famosos aún no conocidos. Todos sus libros han sido publicados bajo el sello Tragaluz.

    Estudió comunicación audiovisual en la Universidad de Antioquia. Apasionado por el cine fantástico y de terror, es uno de los miembros fundadores del cineclub Cinema Zombie en Medellín en 2003. Ha colaborado con la revista Kinetoscopio escribiendo sobre el cine de serie B. Director del cortometraje El otro lado, que fue Selección Oficial en el 54º Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias -FICCI-.

     

    ¿De qué trata el taller?

    Trata de cómo escribir una historia. Pero no cualquier historia y no cualquier forma de escribir, sino una historia construida sobre lo que más nos emociona en el mundo. Y hacerlo con métodos poco convencionales que ayuden a crear ideas divertidas.

     

    Listo, lo hago ¿y qué me queda?

    Una historia corta o el germen de un cuento con muchas más páginas. Y virutas y retazos que podrás aprovechar para escribir más historias. Será el principio de algo más grande, si así lo quieres.

     

    ¿Será que sí somos el uno para el otro?

    No necesitas tener un perfil muy complicado para asistir a este taller. Basta con que te interese crear historias alocadas (o no tanto) para niños (o no tanto). Eso sí: debes ser mayor de edad.

     

    ¿Cómo voy a lograr escribir esa gran historia?

    1ª sesión – Lunes 14 de agosto

    Sin pensarlo mucho, todos hemos dibujado un mapa con las coordenadas de las cosas que amamos y las que no nos gustan. ¿Sirve esa cartografía de referentes para contar una historia? ¡Claro que sí! Jose Andrés compartirá los suyos, que van desde los clásicos del terror, el cine de serie B, cómics, juegos de mesa, y muchas, muchas conversaciones con los amigos.

    2ª sesión – Martes 15 de agosto

    Escribir puede ser un juego. Esta actitud nos desafía a no quedarnos con lo primero que se nos ocurra sino a pensar por fuera de los parámetros. ¿Qué pasa en nuestra obra cuando nace de jugar, probar, experimentar? La creación no es un camino exacto y recto, y esta sesión será la demostración de todo lo que se puede lograr cuando trabajamos con lo que usualmente descartamos.

    3ª sesión – Jueves 17 de agosto

    Contar una buena historia exige despeinarse, pero en algún momento hay que volver a tomar los estribos y escoger una estructura a prueba de todo. En esta sesión se analizarán las estructuras narrativas y cómo tomar las cosas en serio sin necesidad de ponerse corbata.

    4ª sesión – Viernes 18 de agosto

    Estudiadas las estructuras, de nuevo se echa mano del juego para abrirle la puerta al caos, al azar y a la incertidumbre. Esta sesión estará dedicada a los formatos no convencionales, ocurrentes, descabellados, poco ortodoxos y fuera de lo normal. Y para ver cómo esas decisiones de forma afectan el contenido.

    5ª sesión – Sábado 19 de agosto

    ¿Conclusiones? El cierre del taller será la oportunidad para socializar las historias que se escribieron durante la semana. Se revisarán con ojo de lector, de escritor y de editor.

     

    ¡Dame todos los datos!

    Cupos: 12

    Fecha: 14 al 19 de agosto. (El miércoles 16 de agosto NO habrá sesión)

    Horario: 9:00 a.m. – 11:00 a.m.

    Costo de inscripción: $300.000 (incluye materiales y refrigerio)

    Lugar: Victoria Regia (calle 10 #43a-30, Medellín, Colombia)

     

    ¡Lo quiero ya! ¿Dónde me inscribo?

    Ingresa a nuestra tienda virtual, agrega el taller al carrito de compras, completa tus datos y paga en línea:

    ¿Y qué va a pasar después? ¡Los voy a extrañar!

    Este es el primero de una serie de talleres que dedicaremos a tratar la escritura desde la mirada de todas las personas relacionadas con el mundo del libro. Pondremos a conversar a editores, escritores, lectores, ilustradores y fanáticos del papel. Si quieres recibir toda la programación a tiempo y antes que todos tus amigos, inscríbete a nuestro boletín:

     



    El-catalogo-maxwell

     

     

     

     

     

     

     

     


    ¿Tienes inquietudes sobre el Taller?, escríbenos:

     

    Si tienes preguntas: taller@tragaluzeditores.com o al teléfono (+4) 312-02-95

     

  • Novedad Tragaluz: Vas siempre demasiado lejos

    caratula_vassiempredemasiadolejos_tragaluz_w

    Por Lucas Vargas Sierra

    […] el acto más cruel termina por encontrar siempre una justificación, el más insignificante también, la obsesión de comprenderlo todo, de evitarnos, asustados, el misterio que encierra la muerte, el último misterio […] (32)
    No sé cómo le hace Dulce Maria Cardoso para mantener un flujo de conciencia durante más de trescientas páginas. No sé cómo entrenó el oído para que dicho monólogo sea musical en todo el conjunto, con notas de la página cinco resonando al escuchar las clavadas en la página doscientos treinta y dos. No sé cómo consigue ese equilibrio entre la experimentación formal y el discurso, entre lo insignificante y lo total, entre la reflexión y la descripción, entre lo íntimo y lo universal.

    Sé, eso sí, que Vas siempre demasiado lejos es una pieza de literatura pura y dura, sin concesiones, sin menosprecio a los lectores, sin cualquiera de los errores de pedantería cometidos por la piara de los escritores contemporáneos. Sé, lo sé dolorosamente, que Vas siempre demasiado lejos me mantuvo al borde de la hoja durante cuatro días delirantes, sufriendo y soñando y sorprendido en un arco tenso, y, cuándo la cuerda finalmente se rompió, ayer en la madrugada, me senté en mi cama, me sujeté el estómago y puse la cabeza dentro de las rodillas intentando contener la fuerza del vértigo.

    La novela narra, en primera persona, la historia de Violeta (una mujer con obesidad tipo I o tipo II, vendedora de ceras depilatorias, madre de una hija con padre desconocido, hija de un matrimonio en crisis, adolescente durante la revolución que derroca la dictadura de Salazar en Portugal) quien, en las primeras diez páginas, termina colgando del cinturón de seguridad luego de salirse de la autopista por ir conduciendo ebria.

    Cardoso bebe de Proust y de Faulkner, y el tiempo en su obra es un material elástico. Luego de esa primera escena, el accidente, proseguirá el monólogo en una serie de flashbacks, no del todo lineales, no del todo intermitentes. Más que un uso cinematográfico del recurso, aparece el movimiento temporal como la sucesión de fragmentos musicales: la reiteración de sonidos y tonos para crear la obra plena, la sinfonía donde todo es parte del conjunto.

    No voy a contar nada de lo narrado. Omitiré la descripción de los personajes, de los lugares, de los eventos. No son necesarios para resaltar aquello que deseo resaltar. En primer lugar, el tono narrativo, la voz de Violeta sostenida por más de trescientas páginas con su encanto de sirena dolorosa, su llanto de monstruo capaz de perder a los marineros antes de devorarlos. Luego, el papel de la crueldad en Vas siempre demasiado lejos, la increíble configuración de ese mundo sin bordes suaves, lleno de esquinas cortantes, de esquirlas y vidrios en el piso, donde la única redención posible yace en el enfrentamiento con enemigos notables, con esos a los que podemos dañar y que nos dañan con cierta medida de impunidad.

    Violeta es cautivadora. Su forma de contar, sus observaciones, su sarcasmo, sus defensas y sus ataques, terminan configurando una voz de la cual quedarse prendado. La seguí dentro del bosque, permití que fuera su punto de vista el encargado de definir los contornos del paisaje. En cada oportunidad posible interrogué los motivos de su encanto. La respuesta, terminada la lectura, tiene que ser la tristeza. Pocas veces en mi vida como lector he oído una voz tan triste. No me refiero a una tristeza metafísca, a la ambigua sensación de desamparo lograda por los existencialistas. Hablo de una tristeza cotidiana, de una capa de gris cubriendo todo, de un odio diluido sobre los objetos de todos los días haciendo de la vida un cansancio oscuro donde la única victoria surge al causar una herida, donde la única luz posible brota del camino de sangre que dejan nuestros dientes cuando conseguimos morder al prójimo en su dolor. Hablo de una tristeza así:

    […]el Salón Princesa es este restaurante

    pourri, completamente pourri

    donde mi madre se rehúsa a entrar, la dueña del salón murió, dejó en el chaise longue el corazón roto, los ojos maravillados, una misteriosa sonrisa en los labios pintados de carmín

    el gran misterio de la sonrisa de los muertos

    y decenas de cajas de pastillas vacías, la dueña del salón en el chaise longue, después de que el corazón se cansara de llevarla al cielo de otras vidas, no dejó nada más […] (86)

    El complemento de esa tristeza, el aire en ese pozo irrespirable, es la crueldad. Violeta ha configurado una vida alrededor de la crueldad: el mundo, absolutamente todo en el mundo, está ahí para herirla por su condición de mujer con obesidad tipo II o tipo I. No hay, desde su perspectiva, nada ni nadie amable en su existencia. Cada mirada es de lástima o de burla y ella, con su cuerpo blando, aprende a endurecerse, a ser, también, un enemigo digno y a usar la burla y la lástima a su favor, aún cuando esto significa inmolarse en el desarrollo de su ataque.

    […] la segunda ayudante se niega a aceptar que parezco sentir pena por ella, cómo es que un monstruo así puede juzgarme infeliz, cómo es que puede lamentarse por mí, la segunda ayudante se rehúsa a aceptar que lamento la vida que tiene, si acepta que un monstruo así puede sentir pena por ella está perdida, la acidez de la segunda ayudante no para de crecer, casi un dolor, si hasta un monstruo así siente pena por mí […] (138-139)

    En este sentido, Vas siempre demasiado lejos es una novela sin redención a la vista, donde el perdón está fuera del alcance de sus personajes y la comprensión se enuncia como una forma de venganza. Sólo en las páginas finales entendemos algo similar a la libertad, algo que puede significar salvación. Ese algo, sin embargo, es insignificante, y la voz de Violeta -los ecos de la voz de Violeta- se encarga de recordarnos que la vida, cruel o dulce, es sólo una sucesión de insignificancias.

    El problema, el gran drama humano, está en que para nosotros esas insignificancias lo son todo.

    Mucho queda por decir, pero me ciño a esto por ahora. Mi primera experiencia con Cardoso, al leer El Retorno, fue un grato descubrimiento de una autora con dominio del arte y con una historia por contar cuya voz rezumaba melancolía. Esta segunda lectura me convence de todo lo encontrado en la primera, y me asegura saldré corriendo a leer todo lo suyo siempre que lo encuentre.

    A la editorial Tragaluz: por favor, sigan traduciéndola.

    Fuente: https://goo.gl/BEiVBX

  • ¡Un nuevo hallazgo!

     

    Por segundo año consecutivo cumplimos las reglas que nosotros mismos nos inventamos y los resultados fueron igual de extraordinarios que los de 2015. Entre las dos primeras semanas de noviembre abrimos una convocatoria pública y recibimos cerca de 300 propuestas de autores de Latinoamérica y España. De todas, las que más sobresalieron fueron sin duda los libros álbum, y por eso decidimos elegir uno para su publicación. Se trata de un libro enviado por Yael Frankel de Argentina.

    Por supuesto, corrimos a investigar quién era Yael. Como sabemos que les surgirá la misma pregunta, les dejamos este enlace a su página web en el que podrán saber más sobre ella y ver los libros que ha publicado. No es una autora inédita, tiene oficio y una larga trayectoria especialmente en literatura infantil: http://www.yaelfrankel.com

    Del libro que escogimos les podemos adelantar que es una propuesta para público infantil que combina una historia conmovedora con unas ilustraciones asombrosas. A todos en el equipo de Tragaluz nos sorprendió el estilo y la belleza de estas imágenes, y la manera como relatan un tema universal. Nos alegra mucho integrar este título a nuestro fondo editorial.

    Junto a las propuestas de libros álbum, recibimos también otros géneros: ensayos, cuentos, novelas, poesía. Queremos animarlos a seguirlo haciendo porque los leemos todos. Nos interesa publicar este tipo de textos y seguiremos en la búsqueda de uno que sintamos que fue escrito para ser editado por Tragaluz. Esta vez recibimos propuestas muy elaboradas de autores que tendremos en el radar porque prometen sorprendernos. Sabemos que ya nos han leído decirlo pero nos gusta repetirlo: tenemos la mirada atenta y esperamos encontrar un libro increíble en la próxima convocatoria.

    Las reglas para 2017 son exactamente las mismas, no en vano reconocemos lo bien que funcionan: del 1 al 15 de noviembre recibiremos sus propuestas de publicación al correo quieropublicar@tragaluzeditores.com. Y para no perder la costumbre, los resultados los daremos el 22 de junio en nuestra  web y redes sociales.

    Si están interesados en participar, lo único que deben hacer es enviarnos un correo con la propuesta y sus datos de contacto. Como sugerencia, creemos que es mejor que solo envíen uno de los libros que sienten que está listo para su publicación. Es un primer filtro editorial que les ayudará a decidir sobre su propia obra y enviarnos lo mejor.

    Por último, gracias a todos los que participaron. ¡Hasta 2018!

  • Los papás de los libros

     

    Las fechas comerciales son excusas que se pueden aprovechar para recordar lo que está ahí y la rutina camufla entre tantas capas. El día del padre es el argumento que usamos para dar un recorrido por algunos de los libros Tragaluz en los que la figura del padre desempeña un papel fundamental. En este repaso encontramos papás ejemplares y amorosos, otros ausentes y hasta extraterrestres. La literatura no hace más que darnos una muestra de lo que podemos encontrar detrás de cada puerta, en el corazón oculto de cada familia, tema ineludible de todo aquel que se anime a escribir.

     

    El-retorno_wEl retorno

    El padre de la novela de Dulce Maria Cardoso es el personaje que alarga el suspenso desde el primer capítulo hasta el final del libro. Como metáfora, es el pilar que se fractura a causa del desplazamiento que sufre la familia de Rui, el protagonista y narrador, y junto a ellos miles de familias portuguesas que en 1975 tuvieron que abandonar Angola por la amenazas de una guerra civil que se dirigía contra los colonos blancos. En el momento en que para los personajes del libro  la huida parece concretarse, la familia se separa con violencia. El abandono de la casa y el paisaje, del perro compañía y del primer amor, implica un rompimiento que va a lo profundo y se refleja en el ansia martirizante de la reintegración y el reencuentro.

    En cuanto al padre, clasifica como una figura benevolente aunque iracunda, que se lanza en ristre contra los enemigos de su familia. De la caída hacia las profundidades de esa lucha, emergerá irredento, casi vencido, pero dispuesto a embestir por última vez para salvar la dignidad de los suyos, de un pueblo humillado tanto por la obligación de huir como por el encuentro con aquellos a los que suponían iguales pero que solo ven en ellos a los “retornados”.

     

    Johnny-y-el-mar_Tragaluz-editores_14mar2014Johnny y el mar

    La importancia de la presencia del padre es equiparable a la importancia de su ausencia. En este libro, Pedro viaja con su mamá a conocer el mar. Desde el avión es evidente que algo no anda bien: su papá no está con ellos. De pregunta en pregunta, Pedro llega a la verdad. Este hallazgo lo impulsa a una huida, a correr lejos de lo conocido y finalmente a perderse. En ese momento empieza una aventura con tintes épicos junto a un viejo marinero (otra figura paterna) que le enseña el valor de una vida más simple: a tomar los frutos de los árboles, a pescar el almuerzo, a desafiar los beneficios de bañarse todos los días. En otras palabras, a vivir sin miedo.

     

     

     

    La-deshumanizacion_Valter-Hugo-Mae_Tragaluz-editoresLa deshumanización

    En medio de la más completa oscuridad, Halldora, la protagonista de este libro, encuentra luz en la mirada de su padre, que lee y escribe versos. Su sensibilidad con la palabra lo diferencia del resto de los habitantes de la pequeña aldea perdida entre los termales y acantilados de Islandia. Tan pequeño es su pueblo, que solo hay una persona de cada tipo: un loco, un religioso, una mujer que toca el piano y un lector, el padre de Halldora. En su particularidad y aislamiento, parecen ser los primeros hombres del mundo, y de cierta manera lo son porque habitan una tierra prácticamente virgen. Han oído hablar de lo que está afuera, pero pocos tienen interés en salir a buscarlo.

    Halldora sí. Y tal vez la única conexión con la tierra que cada vez se le aparece más hostil, es su padre. Él representa el hogar, la infancia, el amor, lo familiar, el calor, la sensatez. Su comunión se da sobre todo en los libros, en palabras de otros que resumen bien lo que ellos no son capaces de decir.

     

     

    El-tiempo-de-mi-casa_Tragaluz

    El tiempo de mi casa

    Los abuelos son figuras fundantes, seres enormes a los ojos de los niños. En este libro, el abuelo es el impulso y el motor. Protagoniza el ritual de desmontar el reloj de péndulo de una de las paredes de la casa, insertar la llave y darle vueltas hasta que tiene cuerda suficiente para funcionar durante muchos días. La fuerza está en él, el misterio está en la llave. ¿Qué pasaría donde desapareciera alguno de los dos? Este libro plantea el desafío de esa pregunta. ¿Qué pasa cuando nos enfrentamos a la ausencia? ¿Cuando el dolor paraliza? ¿Es verdad que el tiempo sigue corriendo?

     

     

     

     

    24-señales-para-descubrir-a-un-alien_Juliana-Munoz-Toro_TRAGALUZ24 señales para descubrir a un alien

    Hay papás que no recuerdan haber sido niños. Ese olvido es suficiente para crear un abismo entre ellos y sus hijos. Tal es el caso de Benjamín, un niño que está convencido de que la dureza del trato de su papá está relacionada no con un olvido sino con un episodio paranormal. Su papá es conductor de bus, y una noche -cuenta él- vio aparecer en la carretera un platillo volador. Benjamín cree que en ese avistamiento su papá fue poseído por un alien que lo manipula, y por eso no se ríe, no juega con él, lo regaña y trata mal a su mamá.

    Cada capítulo del libro es un ítem en una lista de chequeo que Benjamín propone para reunir la evidencia suficiente de que su papá no actúa por voluntad propia. Es su deseo que haya otro mundo posible, que las cosas regresen a la normalidad. Su investigación avanza página a página con unos hallazgos que no tienen que ver con la fantasía sino con un drama profundamente humano.